lunes, 6 de junio de 2016

Presentación #undiosunderground

https://www.youtube.com/watch?v=kxQcQ_zuJpc

Dark Barahona

sábado, 4 de junio de 2016

38


38


I remember how I crept, in between
  Sabana grande´s memories

We were all without shirts, the older ones
Had red breast, according to my cousing, because
of the ingest of so many aguardiente bottles

I imagine
I shot, to the emptyness
¡Bang ¡ ¡Bang!

There were no voices, no reproaches
No complains, only the sound of the bullets.
I had in my hands a black Smith 38
I like it.
As I shot it, I wondered
-where this delight
would take me-

I observed my uncles, then my father
they all smiled like an Ennio
Morricone symphony

Shots and more of then
The sun was so penetrating
¡What a memory!
That´s I scourred my inocence
Shooting at the cans,
they were oxidated and full of holes
Just like our souls.

He was 38 and I 14
¡Bang!
When  I felt his punches,
I wondered it his hands were made of rocks, and
That if I at 38 would have those very same veins.


(Dark Barahona)

martes, 17 de mayo de 2016

Al bajo bajo…

Amanecimos. Yo tenía una kawama y estaba diciendo frases en chino “ni ha mao” mientras pensaba en la ciudad de Shangai, quería vivir una temporada ahí e ir a los karaokes que están en Bund y cantar Hardcore Hooligan.
PanzerBoy se levantó, me miró y dijo: Juan Milpa, estás kaputt. Yo canté Hold on a little longer, try a little harder ‘til we're arm in arm together to the end. Nos carcajeamos, luego Lucatello se despertó y sonrió al preguntar por el desayuno. PanzerBoy ya tenía preparados unos huevos revueltos con bacon. Ellos comieron, yo seguí bebiendo. Luego vino la pendeja sesión de fotos. Acto seguido les ofrecí un ride  en el turbonegro. Yo conducía pensado por qué estos presidentes dicen que son puros catrachos y terminan su exilio en USA, y no es que son full milpa o será que ahí tendrán, según ellos, una mejor conciencia de todo lo que se han robado. Momentos después se me vino a la mente una escena de revolucionarios de izquierda mandando a parir a sus nueras a USA. ¡Hijos de puta!, me dije. Miré al PanzerBoy y le grité: Life is a gas. Nos carcajeamos.
En fin, los dejé en la UNAH. siempre que conducía en soledad mode subía el volumen y ponía el soundtrack de mi vida, venía comenzando el primer coro de la primera rola, aceleré un poco y canté:
Please allow me to introduce myself
I'm a man of wealth and taste
I've been around for a long, long year
Stole many a man's soul to waste
De repente miré que estaban desviando la ruta hacia El Trapiche para salir por la calle de la cantina’s pub, fuck!, era demasiado tarde. Frené, retrocedí y ahí fue donde me di cuenta que andaba bien pedo. La patrulla motorizada se puso a mi lado, los oficiales me miraron, el más bajito de ellos me dijo:
-¿Anda tomado?
-Sí.
-¿Licencia?
-No tengo -dije sabiendo que mentía, no sé por qué putas lo hice.
-Ok, va detenido, no ocupamos hacerle la prueba de alcoholemia, a la vista está que anda tomado. Usted sabe que en ese estado usted puede atropellar, chocar y hasta hacerse usted mismo daño.
El  de bigotes hirsutos se me acercó y me dijo:
-¿Esa canción es de los Rolling Stones va? ¡Es maciza!
-Sí, “Simpatía por el Diablo” -dije sonriendo.
-Ok, como le dije anteriormente, caballero, va detenido.
-Lo sé -dije mientras intentaba bajarme del turbonegro.
-No, no se baje, síganos.
-¿¡Cómo!? Si ando ebrio, puedo matar o chocar y hacerme daño.
-Usted sólo síganos, haga una llamada, estará detenido en Tránsito.
-Ok.
Encendí el turbonegro y los seguí, fuck! Como si fuera un rockstar ellos detenían los autos para que yo, este hijo de descendientes de Xibalbá, pasara. Aumenté la velocidad y cuando iba por esa parte de la rola...
Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
(Who who)
But what's puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah, get down, baby
(Who who, who who)
...recordé que a unos metros estaba mi casa. Sonreí, aceleré y de un solo giré a la derecha y me detuve enfrente del portón de mi casa. Ellos me alcanzaron y me preguntaron hacia dónde iba.
-Voy a traer un abrigo, mi beret y a prepararme una burra -dije.
 Seguidamente les pregunté:
-¿Quieren un fresco o algo?
-No, aquí lo esperamos.
Al entrar me dije: ¡Qué mera verga vivir aquí!
Comí algo, de inmediato me tiré dos tremendos tragos de Martens de 12 grados a tucún,  saqué mi abrigo, mi beret y mis gafas de sol. Le dije a mi madre, otra vez en estado dionisiaco, que me iría de viaje, que no regresaría hasta mañana. Salí dispuesto a irme detenido, mentalmente preparado y cuando los oficiales me vieron pusieron rostros compungidos, tan solo alcanzaron a decirme:
-Compa, sabe, solo negociemos...
-¿Ajá?
-Tírenos para el fredi, al bajo bajo...
Sonreí como maniático y como descendiente de Xibalbá intenté provocarlos diciéndoles:
-Compas, sólo tengo cervezas y cien bolas.
-Sí, tírenos un par, métalas aquí -dijo el otro, que tenía unos inusitados bigotes hirsutos, y me dio una mochila.
Entré y metí tres taconudas (Martens), tal como dice el bloody hell Menzy, y grité:

-¡Madre, se canceló mi viaje!

martes, 10 de mayo de 2016

#Golpes

If you got A**S spread it around and take some lives
GG ALLIN

El nuevo día me asechaba, igual que un asesino. Ella aún sonreía por mis ocurrencias. Fue una velada magnífica. Recordé la tarde, el dosel de nubes que esbozaban la figura de un león rugiendo, también recordé el hermoso rostro de Beatriz; su misterioso cabello corto. «Ella tiene esa manía esnobista de comer mientras escucha jazz», me dije, «Sin embardo yo también tengo mis rarezas, siempre almuerzo viendo hacia la ventana, como buscando un dintel o tratando de descifrar el lenguaje del viento».
     Todo se volvió un poco tenso hacia el final, por mis estupideces. Nos acompañó por unos instantes el expresidente del país, quien al reconocerme preguntó si podía sentarse con nosotros. Asentí, inmediatamente le colocaron una silla junto a Beatriz. Minutos después él se molestó de tal modo que se abrían sus fosas nasales como un dragón a punto de escupir fuego.
     −Usted presume su brillante educación, piensa que todo lo que usted representa roza lo inmaculado; pero en realidad no entiendo. Usted es dueño de un diario amarillista, con editoriales atestadas de políticos corruptos, donde además se ve a los narcos como estrellas de cine con ribetes de violencia pornográfica, y así mismo, a dos vueltas de hoja, habla sobre maravillas moralistas y religiosas. ¡Qué paradoja para alguien que presume tanto!−, le dije, con mi cara zumbona y provocativa.
     El expresidente se levantó de la mesa (diplomáticamente, por supuesto) y en un santiamén desapareció con su ridículo séquito. Ciertamente, él hablaba con su cara vulgar y pretenciosa sobre su diplomado en Oxford cuando yo, como todo un Rambo, aparecí jodiendo su ultrajado discurso construido a base de lameculos.
     Poco después abandonamos el lobby, sin saber qué hacer, presas Beatriz y yo de un inagotable silencio. No hicimos más que subirnos al auto y alejarnos del lugar en una dirección cualquiera. Yo miraba los headlights del auto, los eucaliptos con los que a veces charlaba siempre que divagaba por esa avenida.
  −Qué va, árabe-indígena−, pensé, en voz alta.
     Beatriz entendía mi disgusto, sin embargo no decía nada. Absolutamente nada. Los demás automóviles y los árboles era lo único que nos hacía avanzar, eran nuestro idioma, nuestro diálogo.
     −Mi madre lidia con números y yo con la calle. Soy misántropo, ¿sabés? Antes bebía cascadas de alcohol, tenía miedo a estar solo, y cuando estaba acompañado no hacía más que actuar−, le dije.
    −En la vida ocurre lo que tiene que ocurrir−, expresó, con su hermosa voz pausada. –Eres una de las personas más emocionantes que he conocido−, añadió, poco después, sin quitar las manos del volante.
     Sonreí, siempre me ha gustado sonreír. No importan los porqués. Por eso caigo mal a personas que pasan por este callejón llamado mundo, porque me río de sus glorias y desgracias; porque todo, por más que le den otros tintes, no es más que mierda.
     −Aquí está bien que me dejés−, le dije, luego de distinguir a lo lejos mi casa.Ella aparcó el coche y puso la intermitentes. Entonces la besé y acaricié su frente. Luego salí del auto. Avanzaba por la acera pensando en qué Beatriz me fascinaba, pensando en su belleza.
     −Love ya!−, gritó, al pasar justo a mi lado.
     Saqué la mano de mi abrigo para lanzar un ademán de despedida. De pronto, a lo lejos, vislumbre tres siluetas, y escuché además como coreaban un marañero tropical. «Bueno, este es un país tropical. Yo soy un outsider  aquí», me dije. También pensé que se trataba de borrachos, pero cuando los distinguí gracias a la proximidad, supe que se trataba de tres hurones hijos de puta, y uno de ellos cargaba un puñal.
     −Pasá las mierdas rápido, hijo de puta−, me dijo uno de los cabrones.Entonces me rodearon. El hijo de puta del puñal estaba frente a mí, un tipo con aspecto de Shaggy se colocó a mi lado y el otro, con horrorosos problemas de acné, se posicionó detrás. 
     −Pasá la chumpa.
 «Fuck», me dije, y recordé a Eugene, mi amigo ucraniano que me regaló la Jacket, cuando la fui a visitarlo a Odessa. Entonces el tipo del acné comenzó a cantar aquella tonada tropical, “con solo un beso”.
 



   −¡Las mierdas, hijo de puta, ponete vivo!−, gritó el cabrón del puñal.
     Entonces noté que el tipo con aspecto a Shaggy estaba nervioso, ni el alcohol y las drogas lo habían calmado, de hecho hicieron todo lo contrario.
     −Aquí está mi cartera−, les dije, seriamente. –Con esto les basta−.
     −No, ni pija, queremos todo.
     Entonces le asesté un puñetazo al Shaggy y le reventé la nariz. Calló al suelo sosteniéndose la cara. El otro tipo intentó sumergirme el puñal, pero pude desviar su ataque hacia mi estómago con mi mano izquierda, la que hirió profundamente. Entonces comenzamos a pelear.

 Soy un experto en el arte del pugilismo. Pude derribar al tipo del puñal, pero al otro tipo no, tenía la piel de cocodrilo. No tuve más remedio que utilizar mi jacket, con toda mi rabia como combustible y al estilo David frente a Goliat, como arma de guerra. Se la lancé, y en el momento en el que intentó cubrir con los brazos su rostro, lo arremetí al estilo Rocky Balboa.
     Ahí estaban, en el suelo, me resultó inevitable no disfrutar de mi gloria. Levanté mis brazos como Balboa, levanté del suelo mi jacket y la alzaba como al cinturón mundial. Gritaba y gritaba. Luego comencé a chorrearlos con la sangre de mi mano mientras continuaba gritándoles, pero esta vez diciéndoles que tenía sida, que estaban jodidos, por hijos de puta, que ahora ellos, como yo, tenían sida, y a medida que intentaban levantarse los embestía con mis Dc. Martens, cuando de pronto un automóvil se detuvo frente a nosotros.
     −¡Este cabrón está loco, súbanse, por eso te dije que trajeras la nueve de tu papá, imbécil!−, gritó el conductor.
     −¿Qué pedos con vos? Bajáte hijo de puta−, grité.
     Se subieron al auto y se largaron. «¿Qué clase de delincuentes son estos», me dije. En el suelo yacía el puñal. Lo tomé con una bolsa plástica y me dirigí a mi casa, sonriente.
  Hice sonar el timbre tres veces. Al entrar, mis gatos Blaker y Filipino maullaban a mi encuentro.
     −¿Estás herido?−, preguntó mi madre, algo asustada.
 

   Alcé mi brazo izquierdo, el mismo con el que me despedí de Beatriz, el mismo que ella me enseñó a alzar cuando me daba clases de matemáticas. También escondí el puñal al borde de un macetero, sin que ella lo notase.
     Mi madre comenzó a examinar mi mano, sin inmutarse, luego me llevó hasta la cocina y comenzó a desinfectarla. También hizo alrededor un torniquete. «Los matemáticos son fríos», me dije.
     −Madre, el 1 es el número más solitario.
     Ella sonrió y me besó.
     −Tenemos que ir al hospital. Es una herida grave.
     Al salir, Blaker y Filipino jugueteaban con mi trofeo de guerra, con mi cinturón mundial. Lamían el puñal y lo mordían como si fuese una bola de ovillo. Sonreí. Mi madre, ya dentro del auto, sintonizó una melodía de E.T.A. Hoffman. «Ella está destinada a lidiar con números, con mis heridas. Yo siempre lidiaré con esto», me dije. No sé por qué me sentía como el psiquiatra de los golpes, el psiquiatra de estas calles. 

     

martes, 19 de abril de 2016


Y todos los jueves

No dejo de sonreír mientras la miro. Me gusta la forma de sus ojos. Ella suele repetir que son neuroasiáticos. Vuelvo de nuevo mi rostro hacia al cielo. Las nubes me parecen una jauría de barcos. Es jueves, entre otras cosas. Los jueves son magníficos. Su madre no está porque sale pintarrajeada en busca de nuevos amantes.
     Continúo observando sus ojos. Sé que le gusta cabalgar sobre mi existencia. Sé que no le teme a los límites. Incluso su sombra parece un negro esqueleto arrastrándose en el suelo. Todos me dicen que sea cauteloso, porque ella suele embrujar a quien se le ponga enfrente, que es una malnacida. Yo no la veo así. Somos un par de jovenzuelos a quienes con solo rozarnos se nos revientan las hormonas.
     Según ella, yo soy el reflejo de muchos artistas. Sonrío, le pregunto qué piensa de la vida.  Todo esto es solo un picnic, me dice, Como dice la canción de Fobia.
     Me lanzo de una vez a la piscina. Siento que soy un tiburón. La vida solo es un picnic, me digo mientras emerjo, veo al cielo y los blancos barcos ya se han ido hacia la nada. Me rasco los testículos, floto en el agua. Lorenzo, ven, la escucho gritar, entonces salgo del agua y me recibe con una cascada de besos, muerde mis labios con intensidad y locura. “Asleep from day”, es lo que escupen los altavoces. Todo se vuelve una sensación maravillosa. Acaricio sus pechos, me parecen dos volcanes deshaciendo con su lava mi efímera alegría. Entre sollozos me dice que quiere estar conmigo. Yo también la deseo; es jueves, no hay nadie, el sexo es nuestra única droga.
     A veces me dice que escapemos a Guanaja tomando el ferry desde Trujillo, me asusto un poco, pero en el fondo sé que sólo bromea. Me pregunta si traigo preservativos. Respondo que sí, luego miro de nuevo las diminutas manchas por todo su cuerpo, ella no dice nada, entonces nos quedamos pensativos, abrazados, y pienso que desde que llegué al pueblo, hace más de una año, esas diminutas manchas han multiplicado. Sobre todo pienso en las palabras que a veces salen de su boca como pájaros, No volvás, buscáte a otra. Entonces me pregunto qué hago ahí, en ese séptimo jardín, incluso llego a pensar en lo que dicen los demás; creo que está endemonada y enferma, pero solo veo sus ojos por un instante y todo se resquebraja.
     Termino con mucha serenidad y alegría. Ella aún me observa con sus ojos pícaros. Me dice que todos tenemos diferente sabor, que sus novios anteriores sabían distinto.No añado nada a sus palabras. Me limito a observar su cabello negro, sus cejas arqueadas, su piel bronceada, sus ojos neuroasiáticos verdes. Te gusta la canción A song for the lovers de Richard Ascroft, le pregunto. Sentencia que sí.
     Sé que tiene frio, estornuda, está débil. No sé qué hacer. Imagino cómo sería vivir en la ciudad. Ver mujeres hermosas, ferraris, celebridades. Alexandria dice que en la ciudad podría ser modelo, que soy guapo. Ponte en pose pantocrátor y toma la foto. Sí, le digo que seré modelo y fantaseo con el glamour, la belleza y la moda. Parpadeo y siento como ese viento del séptimo jardín;  me destroza su recuerdo.
     Alexandria  ha muerto. Ahora soy modelo. No un modelo Dolce and Gabbana o Gian Padilla. Soy un modelo para nuevos medicamentos retrovirales.
     Es jueves. Recuerdo todos los jueves que pasé con ella. La recuerdo con mucho cariño. Sobre todo cuando me coloco el antivirus.


Dark Barahona

martes, 5 de abril de 2016

#undiosunderground

  



  


 Un Dios subterráneo es una “nobela” inaugural que nos cuenta la historia de una generación atrapada entre los lóbregos brazos de la drogadicción, el alcoholismo, la promiscuidad, el crimen, la pobreza o la riqueza, el abandono, el dolor, el desamor y la muerte. En ella, su autor nos ofrece una visión decididamente contemporánea y sin decoros de las desenfrenadas prácticas de una juventud que ha vivido en el límite de los extremos como un conjunto de energúmenos frenéticos que jamás respetaron las etapas de la vida, que se saltaron todo, que vivieron demasiado rápido para hacer honor a las frívolas sentencias de héroes inverosímiles como Jack Keroauc, William Burroughs o Jim Morrison, y que anduvieron por el mundo bajo las tóxicas consignas de: vive rápido, muere joven, y tendrás un cadáver bien parecido.
No es de extrañar entonces que el aparecimiento de este maravilloso trabajo de verdadera creación literaria, más que de mera reproducción de palabras, se convierta con el tiempo —como le sucedió a Miller—, en una novela fundacional que dé inicio a una nueva tradición narrativa en Honduras y acabe con otras;  sólo porque cada final es un nuevo comienzo, y porque, en palabras del autor, “todo fin será siempre lo más cercano”.


Albany Flores Garca

miércoles, 19 de febrero de 2014

And dystopian fiction...

En que vergue maizal "online" vivimos va!?Oh Teguxibalba, no te pongas loca conmigo, entiéndeme, sentime pero eso si enloquéceme, pero enloquéceme de esa manera que no sepa donde putas estaré...Porque el caos que te caricia, es un crucifijo hecho por aquel cordero de Dios, Infernal.... http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=8kQ9VYuI6FQ

Liet Galería :)



                                                     Under teguxibalba...balba. Liet art!
                                                                and dystopian fiction jejeje

domingo, 31 de marzo de 2013


Don Toño


DON
TOÑO

De alto cedro voy para marcané
llego a cueto, voy para mayarí
El cariño que te tengo
no te lo puedo negar
se me sale la babita
yo no lo puedo evitar
Chan chan -Buena Vista Social Club

Eran las 6 pm todo indicaba que iba a ser una noche fría, doña Katia tosía cada vez más fuerte, Don Toño se percató, miró hacia su reloj, tomó un sorbo de café, y apagó el TV donde miraba un diferido partido de fútbol de liga española. Se puso los zapatos, recordando que había sido un día muy bueno,pero estaba cansado (fui cinco veces a Comayagüela y tres a las Lomas del Guijarro; se dijo), entró a la habitación y exclamó:
–Katia voy a la farmacia a buscarte remedio para esa tos (ella tosió). Un expectorante.
Don Toño, miró el 2340 (recordó cuantas batallas había pasado con su taxi), abrió la puerta, entró, lo encendió y arrancó. Llegó a la gasolinera y dijo:
–150 lempiras, luego le dio el dinero y las llaves.
–Ok Don Toño (dijo el amable jovenzuelo).
Pensó en su hijo alcohólico, el problema con su nuera, otra borracha. Recordó la inocente sonrisa de su nieta; una muchachita que sufre por el vicio de sus padres. Arrancó el auto, ignorando las palabras amables del jovenzuelo de la gasolinera, divagó en soluciones y pensó en que a él y su mujer les va a tocar criar a su nieta. Después apareció en sus pensamientos, su hijo mayor, un fiscal con mucha presión. Cada vez que su mujer escuchaba sobre la fiscalía, se ponía triste y paranoica, ya que él había tenido muchos problemas por crímenes sin resolver.
Detuvo el taxi y un joven le preguntó:
–¿Cuánto me lleva al mall?
–¿El que está en el camino?– dijo Don Toño.
–si– respondió el joven.
–100–
–Bueno pues– dijo el joven y abrió la puerta.
Arrancó y recordó cuando era joven, las vacas de su padre, el sol del sur y la inocencia del campo. No había sido un “Don Juan” y nunca se le había ocurrido irse para el norte (U.S.A).
El joven le dijo –los únicos que viven bien son los políticos, nosotros comemos mierda, hemos pagado setenta y cinco mil millones de lempiras a los quiebra bancos, quiere decir que podemos ir a asaltar un banco y el sistema nos perdonaría rápidamente sin necesidad de pagar una condena, calló y Don Toño vio que su expresión dibujaba enojo y dijo; –Es que nosotros somos papos nos gusta que nos hagan mierda, Honduras esta jodida desde la conquista, el conformismo y siempre esa mierda de emigración ha estado, siempre huir a que nos traten como perros.
Don Toño cambió su expresión tosca a una expresión infantil y solo pensó recordando a su hijo –que hubiera sucedido si mi hijo fuera así.
–Aquí no más señor, sacó el dinero y se lo dio.
Realmente que pensó que los únicos culpables de la delincuencia del país eran los políticos, frunció el ceño y recordó la época de los ochentas, los contras, los gringos y el día que compró su propio taxi.
**
Se bajó del taxi y avanzó con cuidado a la farmacia, entró. Y una joven alta lo atendió, –algo para la tos deme– sentenció Don Toño y ella le recomendó el mejor expectorante, pagó ochenta y cinco lempiras y salió pensando que con esa medicina su señora se iba a sentir mejor.

–El amor– pensó recordando su época de alcohólico, de los días en que su mujer y su hermana lo iban a recoger a los basureros, sonrió de una manera pícara, eso le hacía resaltar sus famosos chocoyos, –sí que era un cabrón– se dijo. Dobló a la derecha, aceleró un poco luego frenó, vio que el semáforo estaba en rojo, acarició su barba, el semáforo se puso en verde, y arrancó. No sabía porque estaba pensando en su pasado, sentía que era una advertencia, recordó sus días en el bote (cárcel), recordó también su apodo “el oso” y a su mente vino la escena de la vez que deshizo su taxi, pero todo eso lo hizo ya cuando sus hijos se habían convertido en hombres, parpadeó, recordó las tazas de café, el aroma de los pinos, recordó también los domingos por la mañana con su madre, ella siempre compraba el número venticuatro para jugarlo en la lotería.
***
Los vio a lo lejos, miró que le hacían señales, pensó en irse pero recordó que no estaría tan mal recuperar la inversión.
El más chaparro le dijo con voz estridente.
–Vamos al campo de la Kennedy–
–Campo Larach, noventa lempiras– le dijo Don Toño sintiendo su acida loción.
La pareja se fue atrás y el chaparro se fue en el asiento del co-piloto y él comenzó a hablar.
–Estos días están jodidos, el fútbol ya no lo es lo mismo, vale verga ser delincuente o intelectual, los chepos solo joden a los pobres.
–Este maldito pueblo esta jodido, puta estaba en la YUSA maistro y me deportaron. Puta estaba tratando de ser un buen hombre, trabajaba,
mandaba mi billete, pero los malditos gringos y este maldito pueblo me jodieron... Mire a esos niños con resistol.
–¿Donde están los derechos humanos?
–¿Dónde está el gobierno?
–Le digo que he comenzado a hacer mierdas que no me hubiera imaginado hacer, suerte que jodí a varias gringas allá.
–¿Pero no preñaste a ninguna?– interrumpió el tipo de atrás, y carcajearon.
–Man no te imaginas estar con una puta de esas tenés que protegerte, porque si no por lo menos un herpes te cae, y lo más duro es el SIDA o el papiloma humano sentenció.
Don Toño sonrió sintiéndose muy sereno y confiado. Sintió la suerte de estar con su señora y que todo les esté saliendo bien, había tráfico, y la joven comenzó a hablar, como si le faltara el aire.
–Nunca me ha interesado irme a USA, prefiero irme a España, y usted maistro ¿alguna vez intento irse algún lado?
La vio por el retrovisor y le dijo –no, yo desde muy joven me casé y los hijos vinieron y no tuve tiempo de pensar en esa tontería, este es mi país, y éste es el único país en el que deseo vivir.
Lo que mataba el silencio era la ácida loción del chaparro, ya estaba a punto de llegar a su destino.
–Aquí nomás déjenos, dijo el chaparro– y el individuo de atrás sacó un revolver, se lo puso en la nuca y el chaparro le puso un navaja en su cuello.
–Mierda– se dijo Don Toño, –tan bien que se miraban.
–Me vivieron mierda– Hijueputas– se dijo.
–Dame todo cabrón– le gritó el chaparro, Don Toño les entregó todo,
le quitaron las llaves y las lanzaron al vacío, luego los tres carcajearon y huyeron.
Don Toño estaba enfurecido, como esos días fatales de verano, desarmó primero la parte donde van las llaves del timón, buscó los cables con furia y al escuchar el motor, sintió como el diablo se le metió y arrancó sintiendo que venía del infierno con varios compas ya fallecidos, ellos caminaban como almas sin ruta, la zona era un manjar para sus delitos, seguían asaltando. Don Toño al verlos se excitó, aceleró, sabía que tenía que hacer la vuelta del bandido si quería joderlos, aceleró y se dejó llevar con su máquina, su furia lo cegaba y su mujer siempre le decía que era un hombre terco y tosco, pisaba el acelerador, anhelaba tener más velocidad, no sabía si dispararían o no, los golpeó tal como él quería, luego retrocedió y gritó.
–¡Hijos de puta!– carcajeó y les tiró de nuevo su vehículo.
Varias señoras gritaban –¡agárrenlo que acaba de matar a tres muchachos!

Dejó sus cadáveres en la calle, no sintió remordimientos, aceleró hasta llegar a la curva, disminuyó la velocidad y no sabía porque se sentía como el general Carias, sonrió.
Llegó a su casa con la bolsa intacta del expectorante. Katia estaba dormida, le dio un beso en la frente, se dirigió a la sala, encendió la TV, se quitó la chaqueta, recordó lo sucedido y se murmuró a sí mismo –hijos de puta– y sin saber porqué recordó aquel gol que metió pecho de águila en el mundial 82, contra España, sonrió y en seguida carcajeó y dijo – ese fue un gran día, todo el mundo andaba feliz y no habían ladrones, y enseguida se durmió delirando que el general Carías le gritaba.
¡Eso Don Toño!

sábado, 30 de marzo de 2013

Rutas...

                                     http://www.youtube.com/watch?v=LOtRJabjXW4

sábado, 29 de septiembre de 2012

Miki
Dar Darkos Barahona

                          Für dich mein bruder

Miki,  llegó a la Universidad, era su ilusión estudiar diseño gráfico, en una universidad que era supuestamente de prestigio, de donde iba a salir como emprendedor y empresario, eso fue lo que vio Miki en el anuncio de T.V.
Ellos al ver sus apellidos extranjeros, impresos en su título de colegio, sumado al  dinero que sacaba su padre, lo matricularon, sin mediar palabras, ellos no preguntaron, ni se fijaron en nada.

Miki sonrió y recordó que tenía que esforzarse para usar el mouse, pero se decía “el diseño  gráfico no sólo es un mouse” su padre al ver la emoción de su hijo y que no le dijeron nada, sonrió y acarició  el cabello de su querido hijo.
Las clases comenzaron aquel verano, Miki iba alegre, entraba y salía de la "U" con gran orgullo. Hasta que un día se encontró en el pasillo, con el director de la carrera y  éste le dijo:

 -USTED NO pasará MI CLASE-
Miki  miró  aquel ser tan diminuto con orgullo y le dijo
-Ya va ver que si- ¡¡du vixer!!
Ese tipo; le hacía la vida imposible a Miki, a sus trabajos le bajaba puntos por todo, hasta que lo puso a vectorizar, ahí el tipo miró claramente el problema motor, que padecía Miki y le dijo:
-USTED YA NO DEBERIA ESTUDIAR DISEÑO Gráfico-
Miki  grito ¡El diseño gráfico no es  sólo usar un mouse! Y salió corriendo. Y le gritó

¡ Arschloch' !
El tipo sonrió y  ese  mismo día habló con el consejo y todos dijeron: El no tiene condición para seguir en la carrera, al día siguiente llamaron al padre de Miki.

 Al  día siguiente el señor llego y  se frustró y les dijo: “Pero bien, que aceptaron mi dinero”
Miki  lloró, encendió su computadora y comenzó a buscar universidades, sorpresa había una "U "que era para discapacitados, era en Alemania y como él era alemán, sonrió y sus ojos se iluminaron más   al ver que tenían la carrera de diseño gráfico para personas discapacitadas.
Al tiempo la mujer del director estaba embarazada, el sonreía porque era su primer hijo, pero lo que no sabía era que lo que su mujer gestaba en su vientre era otro Miki.

domingo, 23 de septiembre de 2012

¡¡¡Hunger-punk !!!



                                                             Ich bin kaputt, hunger punk
                                                             Jahreszeit verrückt.....
                                                             In welchen Waggon sollte ich schlafen?
                                                             Die Welt ist sehr verrückt weil sie lässt mich auf ihr laufen
                                                             In welcher Wolke sollte ich aufwachen?
                                                             Für sicher wenn ich aufwache werde ich abdrücken
                                                             ich bin zufrieden...Hunger punk
                                                             Ich bin der Pirat des Asphalt
                                                             Nun ist es egol ob ich sterbe.

miércoles, 25 de julio de 2012


    Y  recuerdo la luz de teguz  al atardecer

                                                                                                                                             

Si yo pudiera sentir el calor,
como la roca que escupió el volcán

                                                        Le fou  


                                                  A Miagoth



–¡Y ahora qué!¡Si este sistema político está por las bandas!–
caminé pensando y de que sirve estudiar una carrera de progreso y cambio, si este país no progresa–, sentí impotencia y cólera.Tenía cáncer de mamá, porque aun vivía con mi madre pero ¿por qué? Es simple, no podía irme a vivir solo, ya que tenía problemas motores. Era un discapacitado pero, podía pensar bien, tenía displasia ectodérmica ectrodactilia, o sea que los dedos de mi mano izquierda son una pinza de cangrejo.
El doctor le dijo a mis padres que esa enfermedad es genética y mis hijos la tendrán también, pero bueno, a mi no me importó, mi primo Jean dice que el dinero hace cosas que no te imaginas; él me trae chicas y cervezas. Hace unos días mi padre murió, ojalá Dios lo tenga en su gloria. “Mi padre”... digo con tristeza, “él me llevaba a la iglesia, quería que siempre hablara con Dios, pero a veces se enojaba, por la situación del país, a veces decía de que todo esto era una pulpería de aldea, me explicaba como eran todos los políticos, decía que son doble moral, sentimentalistas, aleluyas, mediocres y sobre todo autodestructivos, peroyo pienso que casi todo el mundo es así.
Me sacaron de la universidad, por mi problema, pero nadie le dijo a mis padres que no era apto para la carrera, si no que se lo dijeron ya cuando me faltaban diez clases. ¡Como si el diseño gráfico fuera, ”la mayor parte de las mujeres de aquí son muy confundidas, no tienen una inteligencia emocional concreta y verdadera”.
Jean es mera V, está loco porque no es como los demás. Mi padre me decía que Jean era una mala influencia para mi ser, ya que sus ideas son bien descabelladas; mi madre dice que Jean es guapo, y mis primas dicen que es un “bad boy”. Pero para mí Jean es un caudillo que no se deja de nadie, y una vez me defendió contra cuatro tipos que me estaban molestando. Recuerdo que les gritó:
–¡Idiotas!¿Quién les dijo que tienen sangre azul?
–¡Ustedes ni todos juntos harían uno bueno!Y los comenzó a
golpear y luego ellos salieron corriendo.
Luego Jean me dijo que si me volvían a molestar que le dijera. A veces quería que Jean, por un momento, me prestara su cuerpo para sentirme como él, sentir como se siente, tener esas mujeres tan guapas, como se siente besar a Brigit, como se siente tocar a Nadia y como se siente hacerle el amor a Lisa. “Mierda...” siempre deliro cuando pienso en Jean, abro los ojos y me encuentro sudado, me levanto y me pregunto ¿que estará haciendo Jean?
Sonrío y recuerdo aquel día que viajamos a New york, como nos perdimos en la quinta avenida y fuimos a parar al río Harlem. Ese día Jean andaba ebrio.
Me dijo –“iremos a ver la calle 34 y veremos que compramos.”–
Y nos subimos al taxi. Fué chistoso, bailaba mientras caminaba y gritaba en francés “merci beaucoup”, su melena negra conspirando con el viento lo hacía ver como una estrella de cine. Y sí, tiene mirada de lobo, hay chicas que les da miedo verlo a los ojos. Hay chicos que piensan que Jean es un sicópata y hay padres que piensan que es un terrorista.
“Pobre Jean...” digo viendo su imagen marcharse de mi mente. Siempre me cuesta ponerme el pantalón, batallo mucho a veces, me enojo mucho, lo tiro y lo recojo, pero cuando me lo pongo lo que más me cuesta es poner el botón al ojal, mi padre, lo solía hacer, pero él ya no está.
*
Mi madre aparece con el medicamento en sus manos. Es un medicamento que no me hace sentir nada, pero ando relajado y callado, a veces odio eso, a veces me agrada. Veo a mi madre como riega el jardín, observo como cuida las flores, y pienso que mi madre es un ser delicado, que habrá sentido cuando me tuvo con tantos defectos, creo que se sintió triste. Escucho que silba esa canción de Bob Dylan “Blow with wind”, sonrío al mirar su sombrero amarillo y sus guantes verdes y ella al verme sonríe y me grita:
–¿Quieres bailar?
Sigo sonriendo y respondo “no”.
–Vamos ven–
Me levanto y voy donde esta ella, sonrío y ella toma mi mano y me da la vuelta y en esa vuelta pienso en que si Honduras fuera como mi madre todos seríamos felices. Ella comienza a echarme un poco de agua y me dice:
–El que no se aparta se lo lleva la corriente– y salgo corriendo.
Me tiro en la grama y siento los rayos del sol, cierro los ojos, tengo la mente en blanco, tengo ganas de nadar, de sentirme un pez. Recuerdo ese estribillo de ese corito que tanto me gusta “señor me has mirado a los ojos sonriendo, has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a ti buscare otro mar” la verdad que me gusta ir a misa, me gusta sentir esa paz, aunque mi madre diga que la religión es hipocresía, que todas las hijas de sus amigas son unas diablillas de doble moral y yo me digo, “a mi no me importa”, creo que Dios es fantástico, él me da siempre fuerzas para continuar, pero de repente aparece en mi mente la voz de Jean diciéndome “mirá que Nicole y yo tuvimos hardcord sex, la dejé a las 7 am en su casa y a las 8 am va a la iglesia a pedir perdón... Jajaja,
¡mera V es su Dios!gritó.
Entro en delirios.
–¡¡No!!Abro los ojos y me pregunto ¿Qué me pasó?

**
Me tiro al agua, floto, llevo puesto mi traje de baño rojo, miro al cielo, sonrío por la tranquilidad que siento, luego pienso ¿por que nací en un país tan corrupto? Si es difícil para los no discapacitados, que será para los que somos. Cuando iba a la “Uni” no tenia garantías que me salvaran, y si iba a cualquier lado también sentía lo mismo, mi padre siempre peleó por mis derechos, pero como siempre, a los políticos les entró por un oído y les salió por el otro, a pesar de que mi abuela fundó el zoo, a pesar de que somos descendencia británica, pero si yo no fuera un discapacitado la
historia sería otra, por eso entiendo a mi primo Jean, por eso me gusta que esté loco, por eso me llega que no le tenga miedo a nada, pero no me gusta verlo borracho.
Cuando Jean anda borracho rezo por dentro, porque él es un vándalo, más ahora que rasuro su cabello, podría decir que es un “skin”.
Le gusta quebrar los cristales de los autos, y pelear con la policía, pero no lo pueden tocar porque es el hijo del embajador y les digo que Jean tiene algo que te hipnotiza, creo que esta endemoniado. Un día mi tío me dijo que Jean está desilusionado del mundo y que solo él podía salir de donde él estaba.
Y claro que lo entiendo, Jean no tiene una madre como la mía, la madre de Jean es mi tía, esa tía que a pesar de tener dinero quiere todo lo fácil en abundancia, es doble moral y muy sentimentalista. Mi padre siempre decía que la mamá de Jean tuvo que haber sido política, porque es una sinvergüenza, emocionalmente hablando. Jean me decía que la odiaba, que cuando era un niño, la tía se iba de tertulias y lo dejaba encerrado en una habitación, pobre Jean… pero Jean ahora la pone en su lugar, que tontas son las personas que tratan mal a sus hijos cuando éstos son niños. Mi madre dice que la mamá de Jean está enferma.
Salgo de la piscina, tomo mi toalla y camino, doña Juana,
al verme, me grita.
–¡Que muchacho más guapo!
¡Le habló Jean!
–¿Y porque no me avisó? dije


–¡Es que usted estaba ahí!dijo nerviosamente.
–Pero no importaba, no estaba haciendo nada.
–Ahh… ¡pero dijo que iba a venir a las 5!
¡Si!dijo alegremente.
Antes de meterme a la ducha pongo algo de música, me gusta ducharme c on música y especialmente escuchando el himno a la alegría de Beethoven, me enjabono y pienso en que tengo ganas de dibujar, el agua cae y me siento feliz, en esa parte de la sinfonía me pongo eufórico y pienso que Ludwig fué discapacitado también, era sordo, eso me da vida, eso me hace pensar que puedo llegar hasta donde yo quiera.
Eran días en los que pasaba nadando, rezando, y escuchando música, pero no esa música común sino que la música de Beethoven y Strauss, me ponía a pintar y eso relajaba mi espíritu, a veces los óleos me daban un dolor de cabeza increíble y cuando eso ocurría salía al patio de mi casa a jugar fútbol con los empleados, así mataba el tiempo.
Estaba de espaldas cuando alguien me tomó por atrás y tapó mis ojos,
con sus manos y gritó.
–¿Quién soy?
–¡Ya Jean! dije alegremente.
Y me di la vuelta y le di un abrazo y dijo
–Fak no me vas a decir que ahora sos panqueque, jajaja.
–No Jean!solo esque me alegra verte– dije
–Bueno vamos por una cerveza,
–Sí, yo quiero una–
***
Y luego de la cerveza y de hablar de fútbol, me monté en el auto de Jean e íbamos sin un rumbo definido. Encendió un cigarro, le subió el volumen a la canción que decía:
Ding dang a dong bong bing bong
Ticky ticky thought of a gun
Everytime I try to do it all now baby
Am I on the run
Why why why why why baby* Ministry

Solo me imaginaba que iba en la montaña rusa, pensaba que esas sensaciones que Jean me hacía sentir eran fabulosas, el me decía que me iba a llevar a comer mi helado favorito, luego me llevaría a ver a sus amigas, y yo, más que a todas, quería ver a Lisa, sonreí y pensé que Beethoven tenía varias queridas.
Recordé aquellos días en New York cuando Jean me llevó al strip club, donde tuve sexo con una rubia que dios me perdone, esa rubia se llamaba Amber, y tenía un cuerpo hermoso, fue una de las mejores cosas de mi vida. Jean sonrió y bebió hasta el día siguiente.
****
–¿Manu, ves a aquella rubia platino?
–Sí
–Pues es Marie, hardcore and rock and roll
–Jejeje ¿por qué?
–¿Sabes quién es la mamá?
–No ¿quién?…ehh?
–Es Daniela, la milf-botox…dijo jean con malicia.
–Ah sí, mi mamá dice que esa familia tiene el cerebro remendado con caucho y que son bastantes promiscuos.
–Jajajaa, mi tía es una Hitler con sus comentarios, por eso es mera
V, jajaja– y continuó
–Es una familia con porno gonzo jajaja.
–Pero bueno, el punto es que la mae, me la encontré bien borracha y drogada, ella quería sexo y yo apagué la luz y le dije a Raúl que pasara y no me preguntes que pasó.
Y en enseguida se levantó y la fue a saludar, luego me llamó y fui donde estaban ellos. Ella tomaba su vodka con cranberry, casi no había comido nada, Jean hablaba de los emosexuals, el cruising y el sexting.
El decía que lo mejor de la vida era navegar hacia el sur.
A veces me desconectaba del mundo al ver a Jean,y como siempre quería que dios me prestara su cuerpo para poder besar chicas, deliré, me excité mucho, y de repente caí al suelo.
Comenzaban mis delirios, escuchaba el himno a la alegría distorsionado, esos delirios también me recordaban los días cuando comencé a aprender a nadar, era un unisonido que a lo lejos escuchaba.
Luego escuché voces suaves que me consentían. Desperté y vi el rostro de mi madre, luego vi el rostro de Jean triste y luego miré al doctor, quise hablar pero no pude, vi hacia la ventana diciéndome mierda, sabía que de esa no saldría, cerré los ojos y no sé por qué recordé la luz del atardecer deTeguz, me sentía triste, sabía que había vuelto a tener un ataque y que todo había  y que todo había quedado en un sueño……