martes, 8 de diciembre de 2020

 




Kaputt! (Dar Barahona)

¿Qué podía hacer? estaba en abandono y bien kaputt en Leipzig. Ciudad de Bach, Goethe y Leibniz.

Una posibilidad era hacer "Mit einan der fahren" (es una forma de viajar en la que pagas la gasolina a tipos desconocidos, que conducen hacía el mismo destino que el tuyo, es toda una aventura) y volver al norte, Emden, y llegar a tiempo. Ahí el único problema sería con quiénes viajaría, era un rifón, podrían ser desde nazis,skinheads,estudiantes,gitanos,deportistas,ecologistas,hooligans o antifas extremos,megalómanos, salvadores del mundo, degenerados,fetichistas, junkies, inmigrantes africanos, hasta asesinos en serie.Pero mi jefe estaría tranquilo al verme subir a la oficina.

¿Por qué, no?

Intenté imaginarme el mapa para averiguar el recorrido o conexión entre Leipzig, Berlin y Emden, pero no sé me ocurrió ninguna imagen. Y si me iba en tren llegaría muy tarde. En otras palabras: un par de horas más de "Mit einan der fahren" . Y no se porque pensé que Holanda, sólo estaba a unas horas de distancia de Emden.Otra posibilidad era reportarme enfermo. Eso no sería un problema, pero tardaría un par de días en llegar, me saldría muy caro. Y no tenía dinero para llamar por teléfono. Observé algunos alemanes camino del norte. Muchas caravanas, muchas motos y más allá, los grandes camiones con remolque. Cerré mi computadora, saqué de nuevo mi cel. Esta vez puse una canción de Turbonegro "All my friends are dead". Pero, ya después del segundo tema, se apagó estaba sin carga.

Volví a guardarlo, me levanté, me puse la mochila a la espalda y eché a andar hacia la ciudad por las vacías y melancólicas calles de Leipzig. De vez en cuando el hambre jodía, era como un compañero cruel. Pensé en la posibilidad de entrar en una kebab haus y preguntar si podían donar migajas, pero no lo harían, claro que no. Pensé en los mendigos de mi pais, en el parque central pidiendo para comer, como señuelo pero al final era para las drogas y guaro, después pensé en los políticos corruptos con trajes de gala, mendigando y mintiendo en la ONU, para robar, para sus lujos.En fin no tenia ningún estilo particular para pedir limosnas y no podía soportar la idea de un fick dich!(fuck you).Bueno ni modo a esperar entre el tic-toc del reloj de la iglesia (Thomaskirche) y el recuerdo de la tumba de Bach, sonreí y pensé oh señor Bach usted siempre decía:

"Vive como lo harías para no avergonzarte en el caso de que se divulgara lo que haces, aún en el caso de que fuera mentira lo que se divulga"

Delante de uno de los últimos estaba mi ride(Mit einan der fahren) era una camioneta negra, Bmw. Me acerqué a ella

—Moin! (Hola) —dije—. ¿Eres Bruno?

—¿De dónde eres? —preguntó, en dialecto norteño Seelterfräisk (Frisón).

—De Honduras —contesté, exagerando todo lo que pude el dialecto—.

—¡No me digas! —dijo él—. ¡Estas lejos, mucha corrupción!

—¿A dónde va? —le pregunté.

—Oldemburg —contestó—. ¿Y tú?

— Emden —respondí—. ¿Podrías llevarme?

Hizo un gesto afirmativo.

—Móntate,Emden esta en mi ruta, de todas formas hablas alemán. No es ningún problema. Ya estábamos de viaje. Pensé en Bruno el conductor. Tenía unos 45 años,Ing. Hidráulico con doctorado en saneamiento de aguas residuales, música folk alemana, era de provincia comenzó hablar por el cel, puso los speakers del auto, escuché la voz de una chica, conversaban neerlandés. el tema era sobre que el extranjero lucía mafioso y que hablaba un alemán de gueto, ignoré todo y pensé en Oldemburg, un gran pueblo, conocí por casualidad ciertos antros de allí, hicimos una parada en una gasolinera. Pidió café fuerte, y luego me pidió los 30 euros del gas de una forma tonta. La verdad yo no sentía mucha simpatía por esa clase de gente, que se jactaba de tener una educación y formación de élite, son inseguros, calculadores,pechos fríos y al final están llenos de prejuicios, y ése no era distinto, ya lo sabía, sabía también que lo podía hacer sentir mal ¡pero joder, había accedido a llevarme!

Cuando amaneció vi los coches y las motos habían salido de la entrada de la ciudad. me alegre. Bruno detuvo la camioneta y dijo: Aufwiedersehen! baje, la ciudad quedó en silencio. Me senté en la escalera de la estación de autobuses. Brillaba el color gris del cielo y el aire era ya cálido.Comenzó a nevar. Me quedaba algo de dinero, al final pude llamar a mi jefe y decirle que había llegado. Estaba a unos veinte o treinta kilómetros de mi depa, Mi plan era llamar a mi colega Annette,pero era demasiado temprano para llamar...

Empezamos a hablar y resultó que venían de Holanda en bicicleta e iban hasta Berlin. Se rieron incrédulos cuando les dije que había llegado hasta allí haciendo mit einan der fahren desde Leipzig. ¿Por eso bebes agua?, preguntó uno de ellos, dije que sí, me preguntó si quería un Té, contesté que si, se levantó y me pidió un té negro. Salí del café con ellos, dijeron que esperaban verme en Berlin, y se fueron con sus bicis....

Apoyado en un auto, al otro lado de la calle dormía un indigente. Con la barba larga y el cabello y la ropa media sucia parecía un salvaje.Recordé el cartoon de "Kum-Kum" el niño carvenícola. Pensé por un momento que era mi postal del futuro. Me senté en un banco y encendí un cigarrillo. El abandono tenía, su gracia, su sexy descuido, su antivirus, su inmaculada soledad, perdido sin Papi, ni Mami, sin familia, sin amigos, en el abandono solo en su propio planeta. Egoísmo y nihilismo puro era como dijo J.K. un "Don´t touch me I am full of snakes" ¿ La vida más agradable? no lo sé, pero él hacía exactamente lo que le dictaba el culo. Si quería entrar en algún sitio a lo hooligan, lo hacía. Si quería beber hasta Boom, lo hacía. Sí quería joder a la gente que le hacían arder las bolas él, lo hacía. Si tenía hambre, robaba comida. De acuerdo, a su espiral, la gente lo trataba como si fuera una mierda o como si no existiera. Pero mientras a él no le importaran los demás, eso daba igual.

¡CAAPITÁN CAVERNÍCOLA! Grité y medité tiene su encanto ser un primitivo en este tipo de sociedades, te vuelves un ser esencial, les quitas ese patético aburrimiento.... ese drama de perfección de ¿para qué?...(Kaputt)

Era un sabueso en rebuscar entre los álbumes en las tiendas de música, yo desconfió mucho en personas que no les gusta la música, en mi vida siempre hay música, sabía algo de casi todas las bandas especialmente rock indie,British punk,metal e industrial, cuyos discos llenaban las estanterías, los sacaba para mirar quién los había producido, que músico invitado tocaba allí, y en qué estudio se habían grabado. Yo era un experto y sin embargo miraba todo el rato de reojo a Annette y Maria, mientras dejábamos deslizar los vinilos por nuestros dedos con pequeños chasquidos, y cuando alguna de ellas sacaba un disco del montón, yo intentaba ver de quién era, qué era lo que se llevaba allí, Maria sacó algunas cosas viejas, y alguna curiosidad, como Duke Ellington, Satie, Johnny Mars,King Dude,Tito Puente, wow especialmente raro era un disco de gitanos rusos (Gogol Bordello) que levantó y enseñó a Annette, las dos se rieron y Maria dijo que con ése disco sí que se pasaba de loca gitana, Annette dijo que sí, que era totalmente una gitana desquiciada. Ella, por su parte, se mantenía dentro de los mismos marcos que yo, post punk británico, metal,rock americano indie, alguna banda australiana tal vez, y naturalmente un par de noruegas (Black metal), pero que yo viera, nada más que eso. Me compré dos discos, uno de Rudimentary Peni, lo que llamo la atención fue el cover art de Niko Blinko y el otro era de Russians circles recomendado por Annette. Cuando una hora después de nuestro respectivo treasome y nuestro baile de música garifuna, estábamos sentados en el restaurante chino, las dos se rieron de mí por haber dicho:

Soy de la milpa ich bin kaputt!!

Colocaron en la mesa un gran cuenco de arroz chino y otro de ramen humeantes,nos abalanzamos los tres sobre el primero y nos servimos cada uno un montón en el plato y pensé estos roedores no se alimentan bien, no tienen el sabor, al menos no como el sabor que le ponen las ratas al arroz chino de mi país.....(Kaputt)

Esta en el catálogo: que este es el momento más feliz y estúpido de sus vidas disfrútenlo.. Prost! dije y me di la vuelta. comenzó la discusión:

—Hey futuro dictador, date la vuelta— .— Esto es Deutschland mira a los ojos— me di la vuelta.

—Prost!! —Gritó. Nos vimos a los ojos. Las discusiones siempre son tonterías, problemas de primer mundo, todo giraba en que el agua estará escasa en el 2040 y es cierto..

—Vienes de una nación de víboras corruptas —dijo riéndose—. Claro Carsten creó mi espectro, que ya estaba asentándose en varias ciudades alemanas.

—Vamos a beber hasta que no podamos más, y luego nos armaremos una bomba tipo terroristas—. Ése es el plan. "Futuro dictador".

—Sí —contesté—. —Al menos participaré en la parte de ponerme pedo—.

—No. Iremos juntos en todo como partido político corrupto del puto tercermundo —dijo Carsten, riéndose de nuevo—. Pero tenemos que hacerlo uno tras otro. Los que sobrevivan o que vayan quedando vivos podrán vender nuestra ropa, tomar nuestras cuentas bancarias,las bikes,los discos y los gadgets y así aguantarán unos días más. ¡Ja, ja, ja! Manu se reía mientras me miraba

Me levanté y comencé a caminar, primero pensé que tenía mi propio diccionario mental, que tenía una buena brújula en mi interior, a veces hacerse el idiota es lo mejor, si golpeaba a Carsten el que perdía era yo, además tenía razón. Venía de un país hermoso, pero un sistema ultra corrupto y lleno de víboras, a los 30 años ese sistema te jubila y antes de los treinta años o terminabas en la morgue o en el manicomio. Me sentí orgulloso de que mis padres no fuesen políticos ni millonarios

¡Guácala ! Grité.

Carsten estudiante de Ciencias Políticas, a veces era letal,cruel y directo dicen que mandó a una de las hijas de un dictador africano al manicomio, con su discurso,debates y sugestión, la chica no aguantó, comenzó a ir a terapia, la psiquiatra comenzó a darle medicamentos, enloqueció, y la encerraron, la madre tuvo que ir por ella.La sacó del manicomio.A raíz de eso Carsten esta sentenciado a muerte en África,(por eso delira con el terrorismo) pero el cabrón prefiere no sé porque Mexico y Centroamérica. Deutschland es uno de los países mas cabrones de Europa. Es Mera V, Sonreí y recordé el chiste que siempre contaba el puto Carsten que así decía:

Lothar Matheus cuando se fue a jugar fútbol al Cosmos de New York dijo:

"My english is not good

but my german ist better" (Kaputt)

Algo que me llamaba la atención de mis amigos teutones era que no mencionaban para nada a Nietzsche, ni a Schopenhauer, ni a Heidegger siempre te vociferaban: Eres turista por preguntar por Nietzsche, solo te falta la camiseta de la selección de Deutschland je,je,je, lee mejor a Thomas Bernhard es algo nuevo. Pensé en ciertos queridos amigos de mi país que les gustaba dormir y despertar con fantasmas y cadáveres, en fin. Vale P

—¿Tienes un cigarro?

Se lo estaba preguntando al tipo que se parecía al famoso ex tenista Boris Becker, que asintió con la cabeza, sacó un marlboro y un encendedor y me encendió el cigarrillo, protegiendo la llama con la mano.Inhalé mientras miraba a mi alrededor. Las chicas que había allí me sacaban siete o diez centímetros de altura, pero yo tenía buen aspecto, no sería la primera vez que un medio enano lograba echar un polvo.

¿no?

Pero tenia activado mi antivirus(chupechu) no tenía nada que decirles, incluso estando tan pedo como entonces, no tenia ganas de hablar, de modo que no conseguiría nada. Primero había que decir algo.

Eso sí lo sabía. Pero me daba igual.

¡Listos! Gritó Maria

De repente comenzaron a beber más y caminar. Yo los seguí, miré que Carsten hacia movimientos a go-go y cantaba Idles, eso nos daba una energía positiva, tome otra cerveza siempre manteniéndome todo el rato en medio del grupo, veía la cabeza de Maria oscilar unos metros delante de mí y la luminosa y hermosa noche de marzo, con todos sus tóxicas y humeantes fragancias, los murmullos y las risas de la chicas me hacían imaginarme en la ruta que estaba, en el destartalado paraíso que había descubierto, miré a las demás personas que había en la calle, y me sentí feliz de lo hermoso que era ese momento.Yo, un estudiante de lenguas extranjeras en la Freie Universität de Berlin, rodeado de otros estudiantes alemanes y extranjeros, íbamos camino a Londres, íbamos a una conferencia sobre refugiados y la paz mundial, después party, atravesamos las calles del barrio de Neukölln en dirección al parque Viktoriapark,Kreuzberg, después directo al aeropuerto Tegel y sé que alguien, alguno nos vio perdernos en la inmóvil la oscuridad.

Camilo (Colombiano) era lo que mi tio materno habría llamado un futuro lider y libertador, estudiante de sociología becado por la uni de Stuttgart, su percepsion y vision del mundo era increible, el rumor era que seria uno de los lideres con más influencia de latinoamerica, se encontraba a un nivel con el que los estudiantes que yo conocía sólo podían soñar. Pero nada de eso marcaba su manera de ser, era un tipo humilde, a veces casi ni hablaba, genuinamente pacifico, un hombre del que nadie tenía ni un pedo que decir, considerado y empático, y por ello vulnerable, pensaba yo que Deutschland lo transformaria en un monstruo, pero el chico tenía buen feedback y buenos amigos que en cierto modo cerraban filas a su alrededor, que eran sus gladiadores.No dejaban que vandalos como yo se le acercaban ja,ja,ja. Sus padres eran campesinos de un pueblo cerca de Cali, algo que apenas notabas. Camilo tenia un buen amigo un Boliviano de Cochabamba este tocaba el violin en la filarmonica de Berlin,su nombre era Demetrio cada vez que podia visitaba a Camilo.

Por la noche, en el cuarto de entretenimiento del edificio, donde retumbaba la música rock indie (QUOSA) y la gente jugaba o leía revistas, fumaban porros de hachis, esnifaban y bebían cerveza, se me acercó uno de esos bebesaurios semidelincuente que a la vez era estudiante de historia, Berlines el cabrón, yo estaba apoyado en la barandilla que daba a la planta de abajo,trataba de absorber la ambrosía de Londres y el tipo se colocó tan cerca de mí que resultaba amenazador.

—Te he visto, te crees alguien, ¿verdad? —me preguntó—. Sueñas ser El Secretario general de la ONU, ja, ja, ja. Tú y tus libros. Pero no eres más que un corrupta víbora como todos los de tu país. Lo pechuge y lo tomé del cuello y lo tiré al suelo.

—Esto es un souvenir del tercer mundo perra y le asesté un golpe.

—Nunca he dicho que sea alguien —objeté.

—Cállate —dijo, se levantó y se alejo. Me fui de nuevo a reposar mis huesos en la barandilla le dí la espalda a la fiesta.En la conferencia había otros dos o tres de la misma calaña, eran hooligans y seguramente podrían darme una paliza de muerte si se lo propusieran, pero a la vez eran tontos e ignorantes, por ejemplo ellos cuando no andaban en manada, me miraban con temor uno de ellos dijo un dia que era como mexican mafia machete tipo Chapo Guzmán y siempre explicaba de donde venia pero mostraban una falta de conocimientos que en ocasiones tenía consecuencias muy singulares en la enseñanza las pocas veces que aparecían en clase.Su ideología solo era una sombrilla, un escondite,si le quitabas la ideología, sólo quedaban la marginalidad y la droga

— Parcero, que chimba,lo que le hizo a ese tipo— me di la vuelta y era Camilo con Demetrio

—Es un Neonazi bravucón, ¿no le da miedo? agregó Demetrio.

—Ja,ja,ja la delincuencia alemana es un chiste, comparada a nuestros países,hasta las cárceles son como universidades en Berlin, escuelas, pero si fuese ruso- Dije. Me dieron aguardiente de anis y brindamos. pero la cagaron a preguntarme por el Che Guevara ja,ja,ja (Kaputt)

Dejamos el barrio de Camden Town atrás, a lo lejos escuchaba a las guapas italianas parlar. Así caminábamos por la ciudad, tan hermosa como viva, llena de personas,paraguas,puentes,pubs,niebla, estatuas, tenebrosos y hermosos parques,poca lluvia y pequeñas escenas, ciclomotores y palacios; por las noches volvíamos al edificio(hospedaje) a cambiarnos de ropa y luego nos íbamos de fiesta.

¿Algo sobre grupos musicales?

¿Algo sobre Camilo o algún otro amigo suyo? ¿Algo sobre fútbol y hooligans? ¿Algo sobre lo que nos rodeaba, una ciudad por la que pasaba el tren, un intermezzo en la calle delante de la ventana de nuestro hospedaje? Los italianos nos sorprendían con su fashionismo. Al calor de la cidra,algunas veces funcionaba, hablábamos por ejemplo de la diferencia entre las chicas que se veían en Latinoamérica,Alemania y las que se veían allí, sobre todo las italianas, tan increíblemente elegantes, no sólo en la ropa, con sus chaquetas ajustadas,cardigans, sombrillas,leggins y abrigos estrechos, sus botas largas y sus finos pañuelos, sino también en su manera de andar, estudiada y elegante, tan escandalosamente distinta al estilo deportivo de las otras chicas, un andar que no contenía nada más que el neo-hippie natural tal como te levantas (talco), como eternamente preparadas para una lluvia tropical, como luciendo listas para correr, ningún extra agregado, ¡lo importante ser como soy! Al mismo tiempo resultaba deprimente ver a las mujeres italianas uff —la palabra chica no era la adecuada para ellas—, se encontraban en otra división,en otro firmamento, fuera de nuestro alcance, de nosotros, tan poco sofisticados, no eramos como los putos y amos italianos del Fashion, bastaba con echar una breve mirada a los italianos, tan elegantes y acicalados como sus homólogas femeninas, que se sabían todos los trucos, (nosotros a sus lados parecíamos junkies je,je,je y los colombianos con sus Pink Floyd chamis) y que además como trataban (a sus paisanas) con unos modales y verborrea que nosotros no sabríamos imitar aunque hubiéramos ensayado todos los días del año siguiente, bueno, ni siquiera si hubiéramos estudiado elegancia y saber estar en la universidad de modales, durante seis años....solo quedaba ponerse bien pedo y cantar:

I Bet You Look Good On The Dancefloor


Cuando acabé las dos semanas en la conferencia, cogimos el tren interoceánico hasta París y desde allí el tren hasta Berlin. Me fui unos días lejos de la ciudad, me alojé en casa de Hanz, que se había mudado a una granja en las afueras de Berlin con su novia africana, Naomi. Nos sentábamos en el jardín a beber cerveza y a hablar de los viejos tiempos, y de lo que hacíamos en la conferencia, una mierda de contradicción, abogábamos por la paz y los refugiados, con selfies tomadas desde nuestros Iphones (esclavitud infantil) y por la noche drogas(muerte y corrupción) así de ridículos y pendejos somos dijo mi amigo.

Hanz se había sacado el carné de buceador, mi viejo sueño,pero no le dedicaba bastante tiempo, dijo, por lo demás, casi todo se centraba en el trabajo Sparkase bank. Él siempre había sido así, desde que estudiaba formación profesional y economía, su lema era disciplina y furia se levantaba en mitad de la noche para trabajar en una pizzeria. El cielo estaba azul, las nubes eran como ballenas aplastadas y el viento soplaba lentamente por entre los árboles de la ladera, como siempre por las tardes. Ellos Tenían una gata Ramona y Hanz contó cuando tuvo crias. Era demasiado joven para tener descendencia,pensé si vieran los gatos de mis padres que parecen hienas, se morirían, gatos lovecraftianos solía decir mi madre. Una tarde, al volver a casa, Naomi se encontró con que la joven madre había asesinado a todas sus crías, con sus mandíbulas se devoro varios. Había sido un auténtico baño de sangre. Hanz se reía al contarlo, yo solo estiré mi labio superior imaginándome la situación, todo el berrinche, quejidos y gateos sobre la cara y fina alfombra persa y lo interrumpí

—¿Vieraz las casas locas de mi pais?—

—Perdón dijo Naomi

—Masacran gente, jóvenes.. especialmente—. agregué

—¿Es como un tour underground eso'— inquirió Hanz

—ja,ja,ja no, es el reino de Xibalbastar, pero en el futuro si lo será—


—Aún no —dijo—. (Kaputt)


Martina estudiaba en la universidad de Koln y era algo más dura, se parecía más a mi ser, teníamos el mismo sentido de humor, era como si se movieran al estilo Endragueta, era una cabrona, algo que me había dado cuenta de que era popular entre amigas por sus satiras. Una vez nos contó que dos cabrónes con rasgos siniestros intentaron secuestrarla. Se le acercaron a ella y uno le puso una navaja sobre el cuello, ella carcajeo y dijo —1.60 media, y el otro 1.70 despues el más enano me murmuro si quería irse con ellos a su casa, ella le preguntó para qué, y ellos le contestaron que para chuparle el culo hasta morir. ¡Se carcajeaban de cosas como ésas! Eran satiras,cumplidoras,directas y sensatas, no desperdiciarían nunca su vida, lo que habia pasado hace dos dias, para su reloj biologico o su universo  eran como dos años, y estaban tan seguras de ello que lo que había a nuestro alrededor no las influía. Lo de salir por ahí una noche, por ejemplo, era para ellas algo agradable, y no tenía en sí nada de demoniaco. Solo sexo, ponerse pedo y olvidar...

Me dormí temprano, pero me desperté al cabo de unas horas, porque alguien tiraba piedras en mi ventana. Me levanté y me acerqué. Era Martina. Sonrió y señaló la puerta, asentí con la cabeza, baje y  fui a abrir.

—¿De qué color son tus ojos?  — preguntó. Me quede paralizado.

—Son hermosos— exclamó. Cinco minutos después estaba a mi lado en la  cama, y el peso de sus pechos sobre mi torso me hizo estallar de deseo...... 


Una tarde de sábado que estaba solo en el pub, meditaba en ponerme pedo e ir al wacken, tambien pensé en fumarme un porro de hachis. Annette llamó poco antes de que empezara el turno de noche.

—Hola —dije—. ¿Te enojastes, con tu chico?

—No, qué va ¿Cual?ji,ji,ji —contestó—. Estoy aquí sola y pensé que igual te apetecía pasar por aquí después de lo que estas haciendo. Podríamos tomarnos una botella de vodka & candies, por ejemplo. Me entraron sofocos y algo de furia. ¿Qué estaba diciendo?

—Ni verga —contesté slang de mi patria—. Tengo que irme a casa.

—¿Como puedes ser asi? ¿Tu pareja?

—Voy a serte sincera—dijo—. Quiero sex contigo. Sé que tienes pareja. nunca he estado con un latino.Pero nadie se enterará. Seguro. Te lo prometo. Sólo una vez. Y nunca más.

—No puedo, quieres un latino alli esta Camilo —dije—. Conozco a tu marido.No, ni verga..

—Dije en terminos generales un latino como tú ¿Seguro? ¿Tengo Vodka, Cocaina, candies, afrodisíacos y tonificantes sexuales?

Ah, mucho puto estres sentí ganas de gritar ¡SÍ! ¡SÍ! ¡SÍ! e ir corriendo a su casa.Más por la parafernalia.Pero soy parejo el "no" es más  inteligente qu el "si" ademas  Annette es una bomba de tiempo... pensaran que soy una imbécil, pero eso a mi no me importa

A la mañana siguiente estaba algo nervioso de verla entrar en la oficina, pero no había nada que indicara que hubiese sucedido algo especial, menos esa llamada,estaba como siempre, tal vez un poco más reservada, tal vez apenada por el rechazo.Fue sincera y directa, no andaba pedo. Durante varios dias estuve pensando en su oferta y demanda. Por un lado, me sentia un titan de no haber cedido a la tentación, no quería serle infiel a Martina, y mientras no estuviera pedo, nada me iba a emboscar. 


No habia mozote, el cielo gris, y si algo llamaba la atencion, era el ladrillo de los edificios,  el color en algunos casos a cardenillo sinonimo de lo tosco, ruin y la descomposición. Ah, como me llegaba a las entrañas, eso era Inglaterra; los edificios antiguos y descoloridos, yo amaba los ritmos que producia ese imperio que aun no  había sucumbido, pero que seguía orgulloso y arrogante, como un leon y fuck! los que crecieron en las sombras de ese inestabilidad llena de  esa gris brisa, nos enloqucieron  a todos, primero la generación de los sesenta, el pop, los Beatles(acabaron con todo el pop) los Rolling Stones,The Who, The animals,Led Zeppelin  y los Kinks, luego el heavy & rock and roll de finales de los setenta,(Black Sabbath,Iron Maiden,Rainbow,Judas Priest,Deep Purple, Venom, Motorhead,T Rex, Rory Gallagher) todas las pontentes bandas de las fabricas del acero de la región central de Inglaterra, El rock progresivo King Krinsom, Alan Parson Project,Asia, Electric Light Orchesta,Genesis,Pink Floyd, después el puto  punk(Sex Pistols, Cock Sparrer,Buzzcocks,Crass, The jam, Rudementary Peni) sobre los crematorios que llenaron Inglaterra, luego el pospunk, Dark wake, Synth pop(Talking Heads,Joy Division,The Cure,Depech mode,Recoil,Pep Shop Boys) y el gótico (Sioxisie and The Banshees,The mission,Bauhaus,Sisters of Mercy influenciado por la música de Iggy Pop) la decada del ochocero Queen, Def leppard, Eurythmics Etc. EL Brit noventero (Blur, Pulp, Prodigy, Elastica,The kills, suede,Ocean Colour,Urra Radiohead,Delirious?)esa inmensa sinergia de la que revistieron la música, y ahora  glory Manchester! (The smiths, Oasis, Stones putos Roses,The verve, New Order, The Smiths,Happy Mondays)raves, David Bowie,colores y beat, yo amaba eso de Inglaterra, todo lo que tenía que ver con los ritmos britanicos. Y el fútbol, ¿qué más se podía alucinar que un antinguo y destartalado estadio con arquitectura de siglo, a reventar de diez o doce mil hombres fans y hooligans de clase obrera y aspecto siniestro, con la niebla posada sobre el cesped del  campo y unas entradas violentas tipo Vinnie Jones. Tambien las oscuras casas con estilo predominante  a la arquitectura georgiana por todas partes, incluso en las escaleras y en los pubs.

 A lo lejos unos chicos jugaban al cricket, seguramente alumnos de algún colegio. Ver sus uniformes blancos y planchados, para mi era un extraño juego despertó en mí sentimientos de melancolia, haciéndome pensar en la época victoriana, las injusticias, los internados, las fábricas de acero, las colonias de las que formaban parte esos chicos. Era su historia y Adn y no se podía convertir en la mía. Yo venia de otro mundo, pense en la epoca antigua cuando el rey de la mosquita  fue invitado como un "rockstar" por la reina,sonrei... 

—¿Quieres jugar?— dijo una voz femenina con timbre agradable. Me di la vuelta y era un chica peliroja

—No.. no tengo uniforme— exclamé

—Nosotros tenemos suficientes, intentalo, es sencillo— Explicó

Otra de las clicas de Berlin estaba formada por músicos. Provenían de Köln, Düsseldorf, y Leipzig, eran unos tipos que siempre estaban juntos, en el área de entretenimiento del edificio, siempre los mirabas hundidos en el sofá leyendo a Thomas Bernhard o bebiendo cerveza y viendo la televisión,sus novias en el área del balcon, bronceándose sin bra, siempre que llegaba querían clases de baile y del idioma español por todo el combo les cobraba 30 euros la hora. En fin. A la banda yo les había puesto el nombre Kaputt-istmo! sonaba loco significaba Istmo dañado ja,ja,ja.Pero cuando los cabrones tocaban era como ver a Dr Jekyll y mister Hyde, los hijosdeputa radicalmente dementes, parecían diablos en rituales del Dios Baco, evocando sus locuras sonoras de la nada, dominaban sus instrumentos a la perfección, y luego, tras todos ebrios, era un bacanal donde no sumergíamos en la bohemia de las calles de Kreuzberg. Habían otros músicos(Punks) su curiosidad iba más allá de lo que sólo tenía que ver con la música, eran progresistas nueva generación, les mostré el inmenso caracol, a lo garífuna dije y lo soplé y me vieron como una inminencia, ellos sintieron curiosidad de saber sobre la cultura garífuna, la cultura mestiza, les importaba una mierda, la verdad poco sabia de la cultura garífuna, pero juntos armamos una pequeña conferencia sobre la música garífuna y hasta cocinamos baleadas. y en el fondo, magnífico, lastima que no teníamos guiffity. En eso una chica alemana-mexicana se me acerco y me preguntó


HEY! und würde die Fresias in Ihrem Land wachsen, ohne das stinkende, korrupte und blutige Geld, das der verfluchte vulgäre Materialismus zu ihren Füßen öffnet?

(Oye, los Fresias en tu pais, ¿crecerían sin el apestoso,corrupto y ensangrentado dinero, Que abre a sus pies el materialismo vulgar maldito?) (Kaputt).....


viernes, 13 de noviembre de 2020

#Xibalbastar



 

Unkle Crazy (Dark Barahona)


Segundo libro de #Undiosunderground

Como una semana después comparecí ante el juez y se me impuso una multa de Lps 65,000 (gastos médicos y abogados del cabrón) y aquello era más dinero del que había tenido en toda mi vida, no tenía forma de pagarlo, a no ser que robase un banco… o se lo pidiese prestado a mi padre, pero el viejo no quiso echarme una mano.

-Yo me gano el dinero honradamente -me dijo

- ¿Por qué voy a dártelo? Te hace falta una puta lección.

-Pero papá…

-Es por tu bien, hijo.

Fin de la discusión. El juez me condenó a tres meses en Tamara por «impago de la multa»

Si les soy sincero, casi me cago en los pantalones cuando me dijeron que iba a ir a la cárcel. Voy a la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, ubicada en la aldea de Támara, Francisco Morazán. No tengo ni puta idea, que me pasará…ni que me harán, sé que no preocupa mi condición física, ni saber pelear…. De todas maneras es parte de la educación del destino del tercer mundo. Recibo las últimas instrucciones de mi papá, acto seguido me da un papelito y leo Moncho C.

Los guardias eran todos una Banda de cabrones, un completo dolor de huevos. Es más: el director general de prisiones diría más adelante que Tamara era una de las cárceles más violenta, apestosa y salvaje que había visto nunca. Le rogué a mi padre que pagase la multa, pero él se limitó a repetir que un tiempo ahí igual me servía para sentar cabeza, aunque fuera a las malas y que no era la otra cárcel “El Pozo”. Como la mayoría de los chavalos que cometen un delito, yo sólo quería sentirme aceptado por mis amigos (pendejada) recordé como lo agarré a golpes, le di con un bate de baseball al militar, lo emboscamos y mis supuestos amigos me dejaron solo. Todos esos hijo de putas, salieron corriendo, hijos de mami y papi, hijos de puta me dejaron solo, y me terminaron incriminando que era la mala influencia y que los estaba arruinando. Pensaba que lo de ser de los malos sería cool, e intenté ser de los malos. Pero en cuanto entré en Tamara cambié de opinión. En la sala de admisiones, el corazón ya no lo sentía igual,me latía tanto y tan fuerte que pensaba que me saltaría del pecho y aterrizaría sobre el suelo de hormigón. Quería sacármelo, me estorbaba ya, pensé es un peso muerto. Los guardias me vaciaron los bolsillos y guardaron mis cosas en una bolsita de plástico (la cartera, las llaves, mis lentes de sol) y se echaron unas risas a costa de mi cabello largo y negro.

-Te mirarás lindo en las duchas- Aulló el guardia regordete.

-Les vas a encantar a los del módulo de los paisas-me susurró el enano

- Disfruta de las duchas, galán. Gritó el oficial moreno

No tenía ni puta idea de a qué se refería. Pero me enteré muy rápido.


Los que nos criamos (no todos) en Tegucigalpa no teníamos demasiadas perspectivas en la vida, a no ser que tu ambición fuese irte del país y trabajar allá el alguna fábrica o restaurante y desplomarte durante los turnos de noche. Teguz es un “hole”, te levantas y miras cerros y montañas, eso te jode psicológicamente te hace apático y huraño comparados a los de la costa. Estudiamos en un país que no existe gracias a los putos políticos, Porque no hay trabajo ni putos estímulos para lo que estudiamos, ah pero los provincianos lo miran de otra forma, vienen con ambición y hambre de triunfar, y te lo demuestran y lo hacen, obvio vienen de sus pueblos como hijos pródigos, mientras los cityboys no piensan ir a l pueblo de sus abuelos o padres como hijos pródigos, pensamos más que todo llegar como terroristas en modo turista. Hemos tenido tres presidentes de tierra adentro que nos ven como tan solo como su moribundo ganado. No sé porque Teguz a veces me recuerda Aston esa ciudad británica que fue bombardeada con saña por los alemanes.

Nací en la ciudad,  el 18 de octubre y me crie en el barrio La Leona cerca del centro, a unas dos cuadras de mi casa, cruzabas y  entrabas al paraíso underground de los Schultz. Mi padre Ernesto Aguila era ventanero también era experto en vidrio y aluminio me decía:   <<Si Jesus hubiera nacido ahora sería en vez carpintero, ventanero>>. Todo el mundo lo llamaba Mcqueen por su tremendo parecido al fallecido actor Steve Mcquen a menudo me contaba cosas, sobre políticos sucios, disciplina y técnicas de como cortar el vidrio.

Mi madre era católica, un cáncer estomacal la fulmino, el único recuerdo vago que tengo de ella era los domingos en la iglesia. Mi padre me crio en su viudez. Que dolor de huevos. Toda la cuadra de mi casa tenia ventanas estilo francés y puertas de baños con acrílico verde gracias a mi padre, a  esa zona le decían la cuadra de los franceses, por sus ventanas, mi padre había sido el pionero en eso. Lo que me gustaba de mi padre es que no era como los otros padres, a él aun no lo había asesinado su trabajo, aun se miraba vigoroso y guapo, no como los otros que parecían enfermizos y huraños. Crecer con inmensos ventanales me hizo un adolescente precoz a veces engreído y alegre, miraba la vida de otra forma, hasta que me engaville.

En realidad, yo no era mala gente, aunque procuraba serlo. No era más que un chavalo que intentaba que las bandas locales le aceptasen. Recuerdo que jugábamos a cosas geniales. Una calle se enfrentaba con otra tirando piedras ó mozote y usando  los cuadernos  como escudos, como si aquello fuese griegos contra romanos o algo así. Fue divertido hasta que alguien se llevó una pedrada en la cara y hubo que llevarlo a urgencias con sangre manándole de la cuenca del ojo. Jugábamos también a juegos de guerra, con bombas propias: comprabas un paquete de bombas de hules, las inflabas con agua,¡Bang! Je, je, je. No todo lo que hacíamos era tan mierda como llenar de agua o arena las  bombas, pero podía ser igual de peligroso.

La mentalidad del obrero era poco más o menos así: absorbías la poca educación que te ofrecían, te buscabas un puesto de aprendiz, te daban un trabajo de mierda y lo hacías con orgullo, pese a ser un trabajo de mierda. Y a partir de ahí seguías en esa mierda de trabajo durante el resto de tu vida. Esa mierda de empleo lo era todo. Y el espectro que creas uff asesina tu pobre espíritu. Luego te conviertes en un zombie ó en una mascota moribunda y si tienes una buena manada de hijos, tan solo tenes que elegir dónde poner el código de barra de tu fecha de vencimiento, muchos se lo ponen en el corazón. Mucha gente en Teguxibalba no llegaba a la edad de jubilación (30 años): caían asesinados en plena calle o avenidas. En mi barrio a los 35 ya sos abuelo si tenes suerte de seguir con vida. Sabía que los políticos y líderes religiosos te infiltraban eso, como un estilo de vida. Tenía que largarme de allí antes de caer en esa trampa y pensé al salir de Tamara, me embarcaré.

(Unkle Crazy)


 Mi mejor amiga lo llamada “No caer en los baldes de los canechos” pero era muy difícil no caer

- ¿Sabes qué es lo mejor?

 Levanté las manos y negué con la cabeza. 

-En cinco meses me dan el reloj de oro y las prestaciones.  ¡Llevaré treinta años aquí! Al imaginarme dentro de aquella sala durante treinta años deseé que los mareros soltasen la bomba y todo se acabase de una vez.

-Si tanto quieres un reloj de oro -le dije-, deberías haber robado uno en una puta joyería. Aunque te agarraran, en la cárcel pasarías sólo la décima parte del tiempo que has estado en esta fábrica de mierda. 

-¿Cómo dices? 


-Nada. 

-¿Eh? Omar había quedado sordo  de cortar tanto aluminio. Y a los dueños de la fábrica le importaba una mierda, ya tenían su reemplazo un joven de  20 años.


-NADA.

 Estaba harto. Solté el destornillador, crucé la puerta pasando por delante de mi jefe, dejé atrás el portón de la fábrica y me fui directo al estanco más cercano.  Y me dije

Ocupo un shortcut, un puto hacker que me de tan solo un buen un shortcut….

Pero en cuanto me enviaron a Tamara aprendí la lección. Una hora se hace eterna allí dentro, y tres meses  uff que dolor de huevos. Lo primero que hice fue preguntar a qué se referían los guardias con lo de mi melena y las duchas. Todos carcajearon. Luego me pasé el resto de la semana buscando unas tijeras o alguien que me rapara el cabello, para no parecer una chica. Cada mañana, en la ducha, me lavaba con una mano sobre los huevos y la espalda pegada a la pared. Estaba nervioso. Si se me caía, el jabón se quedaba en el suelo. Se iba a agachar su puta madre. Pero no sólo me preocupaba que me diesen por  el ass, en esa área siempre  rondaban   la banda del  “Pajazo macabro boy”, extremos degenerados de mierda.  Hijos de puta que practican el arte onanista viéndose el orto en un pequeños espejo. Allí dentro, si jodes a quien no tocaba con tan solo verlo, podían matarte. Busqué en el patio a los paisas más grandotes y tuanis y les entretuve con mis anécdotas,  y pendejadas. Esa fue mi protección…

El interior de la prisión era idéntico a como lo imaginaba: el estruendo de las puertas al cerrarse, el tintineo de las llaves y el caos mental… Había diferentes niveles para distintas categorías de reclusos. Yo estaba en el ala de los paisas y en el nivel superior (Casablanca) allí se concentraba el poder y la plata, Asesinos, corruptos, pimps, líderes del crimen organizado, pedófilos, conejitos de indias, atracadores de bancos… allí podías encontrar indeseables de todo tipo. Era increíble la cantidad de cosas que conseguían meter de contrabando en Tamara. Tenían cerveza, drogas cigarrillos, a veces hasta chicas… de todo, aunque el tabaco de cualquier tipo era muy buscado. Fumar ayudaba a matar el aburrimiento, que es tu peor enemigo en la cárcel. Allí dentro, hasta las colillas babeadas valían una fortuna y no digamos un litro de aguardiente cuyo precio rondaba los $ 50 . Hacerse tatuajes era otra manera de pasar el rato...


Uno de los reclusos me enseñó a hacerlos sin aguja de verdad ni tinta china. Con un bolígrafo me dibujó un retrato de Simon Templar en el brazo (era fan de El santo desde que empezaron a emitir la serie en 1962) y luego utilizó una aguja de coser que había escamoteado del taller y un poco de betún derretido para marcar el tatuaje sobre la piel. Cuando salí de Winson Green empecé a tatuarme por todas partes. Incluso llegué a ponerme una carita sonriente en cada rodilla una vez que quise entretenerme mientras estaba sentado en el retrete. Otra cosa que aprendí en prisión fue a dividir cerillas. Eran un bien bastante escaso, y la gente había descubierto la manera de sacar cuatro de una partiéndolas con un alfiler. Recuerdo que pensé que si tenían el coco suficiente para hacer cosas así, ¿cómo era posible que ninguno fuese millonario?

El recuerdo más vívido que conservo de Tamara  es la llegada de  Hector “Dumbo”. Era un pederasta muy conocido, le decían “Dumbo” por ese famoso elefantito, le habían asignado una celda en el nivel que estaba por encima del ala de los paisas. Sobre la puerta de la celda colgaron un cartelón: «OJO». Aquello significaba que estaba bajo supervisión las veinticuatro horas del día para protegerle de otros reclusos. A la menor oportunidad le habrían desmembrado todo. Pero los guardias odiaban a Hector “Dumbo” tanto como los presos (estaba en prisión preventiva a la espera de ser juzgado por 30 cargos de abusos sexuales a menores, incluidos sus propios hijos) y hacían lo que estaba en su mano para asegurarse de que su vida era un infierno. Una vez vi a un cabron Moncho C. enorme, con una serpiente tatuada en la cabeza, darle una paliza al Dumbo, y los carceleros miraron para otro lado sin decir nada. El primer puñetazo debió de partirle la nariz. La sangre, los mocos y el cartílago le corrieron por la boca mientras aullaba de dolor luego le metió un tubo por el orto



Moncho C. es el rey de allí, a veces solo te lanzaba un par de granadas y boom, llevaba más de 100 asesinatos, todos pandilleros. Pero al “Dumbo” le tenía preparado algo mejor. 

Mi trabajo en prisión consistía en distribuir la comida. Los presos entraban con bandejas compartimentadas y yo les servía los frijoles con arroz  o los demás mejunjes repulsivos (sobras en puré) que se hubiesen cocinado aquel día. Siempre que  Héctor entraba, el guardia de turno se me acercaba y me decía: «Aguila, no le des ni mierda». Y yo entonces no le servía casi nada. Dumbo tenía que entrar acompañado en el comedor para evitar que le pasara algo, pero no siempre funcionaba. Recuerdo que una vez, cuando llevaba semanas sin recibir casi nada para comer, le dijo al mae que servía la fritanga: 

-¿Me puedes poner un poco más, por favor? El otro se le quedó mirando, hundió el pesado cucharón que manejaba en la olla de arroz y frijoles, lo sacó, tomó impulso y se lo estrelló en la cabeza. ¡Zas! La nariz todavía no se le había curado desde el último ataque y volvió a explotar. Héctor “Dumbo” gritaba y lloraba y gemía como un cachorrito cocker, pero el guardia le dio en las nalgas con el fusil y le dijo que no interrumpiese la fila. A partir de entonces, Dumbo se negó a salir de su celda. Aquello les suponía un problema a los guardias, porque el reglamento establecía que había que registrar las celdas cada tarde y vaciar todo y fregar los suelos cada mañana. Por eso, cuando el director de la prisión vio que Dumbo no salía ni a comer, empezaron a oírse un montón de silbatos, insultos  y alarmas. Yo estaba en la cocina en ese momento. Un guardia se nos acercó a mí y a otro recluso y nos dijo:

-Vos y vos, quiero que saquen a ese cacho de mierda de su celda y lo lleven  al baño. Y quiero que lo laven.

No sé cuánto tiempo dejaron que Dumbo  se pudriese en su celda antes de dar la alarma, pero visto el estado en el que se encontraba debieron de ser unos cuantos días. Había orines y mierda por todas partes. El propio Dumbo estaba cubierto de mierda. Entonces lo sacamos a rastras y le metimos al  baño el agua fría lo revivió. Luego utilizamos las escobas del patio para limpiarlo. Tenía la cara amoratada e hinchada y la nariz hecha un Cristo garabateado. No hacía más que lamentarse y llorar. 


Durante uno de mis últimos días en la prisión Marco Aurelio Soto, iba caminando por el patio cuando vi a alguien a quien conocía. 

-¡Hey, Melcito! -grité.

Mel levantó la vista, sonrió y vino hacia mí sacudiendo los brazos para entrar en calor mientras fumaba un purito. 

-¿Aguila? dijo 

Mierda, cabrón, ¡sos vos!

 Melcito había estado trabajando conmigo en la fábrica de aluminio. Era uno de los de seguridad interna. Compartimos buenas borracheras, viajes a conciertos de bandas de metal  a Sivar y buenos vinilos de música. Nos gustaba en putas Slayer. Me preguntó cuánto tiempo me quedaba, y le conté que me habían sentenciado a tres meses, pero que gracias al trabajo en la cocina y a que había ayudado en lo de Hector el Dumbo  iban a dejarme salir tras seis semanas. 

-Buen comportamiento –dije 

¿Y vos? 

-Cinco -dijo dándole otra fumada al purito.

 -¿Semanas? 

-Años. 

-No me jodas, Mel. ¿Qué hiciste, asaltar a Joh?

 -Robé  unas cuantas camionetas Prado. 

-¿Buena plata, cabrón?-¿Cinco años por esas camionetas? 

-Tercera condena. El juez dijo que no había aprendido la lección. 

-Mierda  cabrón. Se oyó un  un silbato y uno de los guardias nos dijo que nos moviésemos.

 -Nos vidrios, Aguila. 

-Eso, ya nos veremos, Melcito.

Mi padre hizo bien no pagando la multa.Soy un hijo afortunado. 

Después de pasar por Tamara no me quedaron putas ganas de volver a prisión, y no he vuelto. A las postas sí. Pero a la cárcel ni de verga. Dicho esto, sí he estado a punto un par de veces. No estoy orgulloso de haber cumplido condena, pero es parte de la educación del destino, vivo en un narcoestado pobre y alucinique caí en la trampa con la gavilla y pagué,pero ahora estoy listo para embarcarme en vessels cargueros ¿sabén? Por eso no intento fingir que nunca sucedió, no soy un 100% fantoche, como otra gente que conozco. Si no hubiera pasado esas seis semanas en la cárcel, sabe Dios lo que habría acabado haciendo. Quizá habría terminado como mi amigo Animalboy, el amiguito con el que robaba manzanas en el mercado San Pablo, que fue metiéndose en cosas cada vez más y más serias. Se juntó con una gente muy mala y full milpa. Creo que se dedicaban a las drogas. No conozco los detalles porque nunca pregunté. Cuando salí de la cárcel fui alejándome de Animalboy y tipos que tenían que ver con la policía, drogas y las leyes, porque no quería tener nada que ver con asuntos así de turbios. Pero de vez en cuando me encontraba con él y tomábamos unas cervezas. Era buen cabrón. A todos nos encanta el mal ajeno de la gente, pero Beckham Ronaldo( que así lo nombró su padre) aca Animalboy era buena persona. Simplemente tomó algunas decisiones equivocadas hasta que finalmente fue demasiado tarde. Acabó siendo testigo de protegido, es decir, aceptando una sentencia reducida a cambio de delatar a alguien más importante, un toron. Luego, cuando sales de prisión,(especialmente La Tolva)el Estado te proporciona una identidad nueva. Le enviaron a vivir al sur, o a otro sitio igual de remoto. Estaba bajo protección policial las veinticuatro horas del día. Pero tras años de esperar a que saliese de Tamara, su mujer entró en crisis y frustración y le pidió el divorcio. Animalboy se metió en el garaje, conectó una manguera al tubo de escape y la metió por la ventanilla del conductor. Luego se subió al auto y esperó a que el monóxido de carbono lo mandara al más allá. Tenía treinta y tantos años

(Unkle Crazy)


Cuando mi padre se enteró de que intentaba unirme a la marina mercante se ofreció para ayudarme, a pagarme todos los cursos. El me conocía sabía que me gustaría, sabía que era bueno con los idiomas Incluso mi padre  sabía que por mis habilidades  entraría fácilmente. De modo que me llevó hasta la casa de George Brooks, agente de marineros, era también  un Rum Runner, había estaba embarcado por más de 40 años, era un viejo lobo de mar  y juntos escogimos el vessel que sería el mejor para mi ser. Era el Vessel Rio Grande con capitán hindú, cargaba Volkswagen, toda su línea: Audi, Bentleys,Lamborghinis, Golfs,Escarabajos, Passats, Seats, Skodas, Porsches,Bmws,y camiones  Scania y Man. Espero que mi padre supiese lo muy agradecido que estuve por aquello, porque además ni siquiera le gustaba el mar ni la música que yo escuchaba.  A menudo me decía: «Mi pirata, déjame que te cuente algo sobre los cruceros, hijo. No duraras ni cinco minutos. No tienen de esas  melodías que te gustan. No se puede cantar ese ruido en un barco de cruceros» 

Me divertía mucho que dijese no tenían «melodías». Hay que estar sordo para no apreciar esas melodías…

"Es que la mocosa puede leer el inconsciente, las barreras defensivas y las represiones de la gente como el doctor Freud”


Uno de los marineros ucranianos se les acercó, hizo una reverencia, le arrebató a uno de los filipinos su gorra  y la lanzó al mar. Los otros compañeros hicieron lo mismo con el sombrero del otro filipino. Los dos pobres hombres quedaron atónitos, sin saber qué hacer, si reír, llorar o esconderse en las estibas y nunca más salir de ahí. Pensé en meterme y desviar el pleito, pero el vessel era como una prisión me recordaba a  veces Támara, mejor shh shh y me contuve. Los jóvenes asistentes del chef británico, que platicaban con los marineros estallaron en carcajadas. Entre más se reían, más los otros se animaban. "¡Excuse me my friend, chicken and rice! Al calor de los gritos, el marinero más alto empezó a patearlos y a decirles que se fueran de cubierta. "No queremos a los cerdos filipinos en este barco, ¡vayan y hagan compañía a las ratas!" Vino un silencio sepulcral en segundos nadie hacia bromas, y la jerga de  los idiomas y los acentos se esfumaron con la brisa marina…

"¡Pandilleros  salvajes y cobardes!”- gritó en perfecto ucraniano "¿Por qué no le tiran mierda a la salvaje de su madre?" gritó el segundo capitán

Él se les  acercó se quitó el sombrero y frente a ellos se lo lanzó  a uno de ellos: 

"Tírelo al mar, grandísimo cabrón, un tipo desarrollado con cerebro de pollo, aprovechado y banal, tírelo y tómese una selfie y dígame que se siente". Ellos se marcharon apenados

El segundo capitán decidió quedarse para mirar el mar, como si esperara encontrar las gorras de los filipinos.

En medio de mi mudez  oía el ruido del mar y de las enormes máquinas propulsoras,  ahora mi tranquilidad era como  la torre de Babel se había partido en dos, caído y hundido en el azul océano y nadie hablaba más. Ahora tenía que estar listo, porque sentía que no sería fácil, especialmente con los ucranianos.



Así terminó mi primer trabajo en el mundo de los vessels. La idea de conseguir un empleo de verdad en el mundo de los cargueros era chiste cruel y racista. Ser capitán era  una de esas cosas imposibles, como llegar a astronauta o a especialista de oceanografía o tirarte a Dakota Johnson. Aun así, desde aquella vez que canté Seeman reisen de rammstein en una fiesta familiar había estado pensando en unirme a la marina.

La tormenta paso, fue una hermosa sinfonía de luces y tonos ver los rayos a lo lejos caer, Zeus le hablo a Poseidon. De día, en general, el cielo estaba gris y el mar también gris a veces el cielo quedaba despejado y el mar azul como mi grandioso caribe  a veces tenía un tono verde como de cardenillo. Las noches se mostraban espléndidas, llenas de estrellas la Osa Mayor y Casiopea a veces me parecían el fondo de pantalla del videojuego Tetris claro entre las estibas(contenedores) y las cadenas. Otras noches el mar parecía dormir bajo el cielo lleno de nubes pesadas iluminadas por la luna, era triste ver a los marineros llorar, deprimirse y enloquecer por lo general eran los más rudos, los filipinos carecían de eso, eran juguetones, cariñosos y positivos, pero también  ambos bandos pensaban que yo no sentía nada, que solo con el alcohol era amigable y que tenía una especie de  alma rusa, que drama…Y  por supuesto no era así, desde que mi madre murió, me hice así, como que esa alegría normal se fugó, era como un planeta en un extraña caravana….

El marinero cubano estaba chiflado pero era buen narrador, cuándo no hablaba de su estatus de “pinga loca”, me gustaban sus historias en particular la de los Los carabalis : oye chico, parece que habían elegido como dios al tiburón. Es un dios como otro cualquiera. En otras partes de África tenían como dios al cocodrilo, al gato, a la serpiente, al cordero,al toro y hasta a la anguila. El elegir el tiburón no estaba mal. Los carabalís hacían un sacrificio humano mensual a su dios, cosa muy plausible. Para rendir tal tributo se verificaba un sorteo, y al que le tocaba ser sacrificado le depositaban en la casa del reyezuelo hasta el día de la fiesta religiosa…


(Unkle Crazy) 


Soñé que estaba en Sevilla, la ciudad ofrecía un espectáculo sensacional. Iban a asesinar a un supuesto   aventurero y ex terrorista, asesino de un famoso dictador del  tercer mundo. La plaza de San Francisco sería, como aquellos tiempos, el lugar de la ejecución. Los grupos de curiosos a medida que el sol iba penetrando en la plaza se tomaban selfies y sonreían.

Los vendedores ambulantes vocearon con voz aguda:¡Naranja, más dulces que el almíbar! ¡qué no, hay policías!

 Se instalaron puestos de churros y de buñuelos, y en las tabernas próximas se mandaron bandejas con ”tajadas de bacalao frito” La plaza se iba llenando de desocupados, de rateros, hippies, artesanos, mujeres de vida airada, de mendigos y de mujeres de pueblo con niños en brazos. Saqué mi móvil y tomé una foto al pobre individuo, luego observé el display le hice zoom

Y observe que el tipo era Yo….


¡Están comiendo monte como el ganado!- fue el grito que di cuando miré a dos chavalos deleitarse con la caña de azúcar. Yo no conocía la planta y no comprendía cómo en Centro América podían comerla. Luego se sentaron dónde estaba el niño. Recuerdo que eran tres hermanos, Carlos el hermano intermedio, por su parte, se había comido un banano con todo y cáscara Juanita la hermana mayor pelo el aguacate con las uñas con una manera magistral, el pequeño Juan escupía las semillas de las guayabas.  Y  yo traté de  pelar  el  aguacate que  casi me quiebra  un diente con la semilla. No conocía verduras como el ayote, el camote, y la yuca. Tampoco conocía los frijoles negros ó rojos, pastosos con un sabor a tierra mojada, pero cuando estaban calientes tenían sabor delicioso a aroma tropical, parte de la dieta de su  nación. Un majar delicioso tan solo era mi primer viaje como marino, ya con los años regresé y me hartaba las baleadas.  Tomo un sorbo de su Té y pensé gracias segundo capitán por compartir sus recuerdos y  su tiempo, Luego se sentó el chef británico y  dijo

-Para tu cumpleaños haremos un manjar  popular  de tu nación…

-Que sean baleadas interrumpió el segundo capitán.

Lo único que sabía es que había una lata marcada con una calavera y dos tibias cruzadas..


Hamburgo

Bajamos del tren en la Hamburg Hauptbahnhof y habían enviado un taxi Mercedes Benz  para recogernos (Atlixco Vessel). Fue la primera vez que me subí a un Taxi marca Mercedes Benz. Sentado en el asiento trasero, como el rey de La Milpa, iba pensando: «Hace un año  servía  bazofia a criminales  en Támara. Y mírate ahora».

El truco para pasarlo bien de verdad en el  distrito de San Pauli  era encontrar una chica de por allí y quedarte en su apartamento para no tener que compartir un hostal con los pedos, ronquidos y la temática nocturna de tus compañeros.Me sentía ya otro absorbí tantas cosas, No nos importaba mucho la pinta de las chicas: a ver, nosotros tampoco éramos gran mierda, éramos unos marineros jugando a piratas. Y si te invitaban a cervezas, drogas y te daban tabaco, que mejor. Y si no te invitaban a cerveza y no te daban tabaco, hacías todo por robárselo. Es más, en más de una ocasión utilizamos al cubano como señuelo, porque era el único a quien se querían beneficiar todas las chicas, claro bailaba salsa, hablaba alemán y era pinga loca . Lo que hacíamos era que él subía a nuestra habitación y se apercollaba con una de las chicas, y entonces yo entraba arrastrándome, a lo comando, pecho tierra, me acercaba a su bolso y le sacaba todo el efectivo que encontraba. No estoy orgulloso de ello, pero de algo había que vivir, joder. Estábamos en el abandono esperando un  Vessel y el Seemans Eins de Hamburgo estaba a tope. Solíamos ponerles  nicknames a aquellas chicas, y visto ahora supongo que éramos algo malditos. Bastantes hijos de puta, en algunos casos. Por ejemplo, me follé con una tipa a la que todos llamaban «Mcdonals girl» porque pensaba que en América solo eso comíamos, es normal que pensaran eso, aparte de eso tenía una nariz más grande incluso que la del segundo capitán. Yo y Mcdonals Girl no duramos mucho. A la mañana siguiente, me llevo a Mcdonals,ja,ja,ja ya cuando a una teutona lleva a un  latino a Mcdonals significaba que habías coronado, luego me llevo  a su piso, follamos y gritaba:

¡Me muestras el puto sol

En este clima mierda!

 Se levantó, se preparó una taza de café y me dijo: 

-Me voy a trabajar. Puedes quedarte, pero no toques nada, ¿verstehen? claro, eso es lo peor que pudo decir. En cuando hubo salido por la puerta me puse a revolver por los armarios preguntándome qué es lo que no quería que encontrase. Y efectivamente: en el fondo del armario encontré un uniforme nazi perfectamente planchado. Debía de haber sido de su padre o algo así. En cualquier caso pensé: de puta madre, mierda, te ha tocado  una Mcdonal´s girl nazi infernal. Y me tomé una selfie junto al uniforme después  encontré el armarito de los licores y al cabo de nada estaba desfilando bien pedo. Al cabo de una hora, me aseguré de que el uniforme estuviese perfectamente doblado y fingí que no había pasado nada. Pero cuando la Mcdonal’s girl volvió, poco antes de mediodía, supo que algo había pasado. Se fue directa al armario, abrió de golpe las puertas, observó el uniforme y se puso como loca. En menos de nada me estaba lanzando las latas vacías  de cervezas y me echó del piso.

y pensé Fijo que llamara migración por este puto desorden.


Éramos marineros no una banda de rockstars para chikis ricos. En los karaokes nos tiraban colillas y botellas de cerveza, no ropa interior con puntillas. Como me gustaba cantar wonderworld de Oasis, me ponía en posición estilo Liam y me embullia en ese mundo. Otra que cantaba era “al partir” de Nino Bravo, los rusos se cabreaban,

¡Se escucha triste, esa mierda! vociferaban, sí que  costaba sacarme de ese trance tenían que armar pelea para quitarme el micrófono.

También solíamos bromear diciendo que las únicas groupies que venían a nuestras fiestas  eran «operación bolsas» porque había que ponerles dos bolsas en la cabeza antes de follarlas: una no bastaba. Llegaban  cougars bastantes cougars que en su primera juventud jamás nos hubieran hablado, querían restauración total una nueva forma desfandada de ver la vida, el cubano era el experto y las McDonalds girls  querían sentir el sol tropical.

Yo, si tenía mucha suerte, me levantaba a una de esas chicas. Las chicas que al final de la noche querían liarse conmigo siempre eran las McDonalds girls.asi era mi mundo, y en el todo mi circulo(Vessel) era como una banda de rock and roll. Si no hubiera sido porque mi padre me ayudo con los cursos en la marina y con el agente Brooks, nunca habría tenido la más mínima oportunidad.  Hamburgo nos trató como putos estrellas sucias del underground marítimo.

Bremen

Yuri siempre decía:  ¡Hay artistas que fueron creados por la sombra del sentimentalismo borreguil  y la lastima de los grandes… no son duros como el bambú, sus ideas son hileras de otras ideas te embotan la mente. Miré hacia la  Estatua gótica de Rolando. La leyenda dice que Bremen seguirá siendo una ciudad estado libre mientras la estatua de Rolando siga en pie.Y recordé que Estábamos en Bremen, en la feria navideña, la chica se me acerco, era compatriota, me saludo con tanta gentileza,  destilaba escandalosamente su olor a perfume y crema, entre sus brazos llevaba  champane caro, habanos cohiba y chocolates, ella seguía sonriendo y conversando sobre la navidad. No le prestaba atención. Yuri se acercó, se tapó la nariz, que ibas a pensar de un segundo capitán, de un vessel carguero y  que enciende todo con fósforos, porque odia a muerte los encendedores inmediatamente la ignoró y   tan solo dijo:

 Es hija de algún narco político, cómo puede derrochar a lo estúpido viniendo de un país tan... hizo un pausa vi los ojos desorbitados de Yuri. Ella escuchó todo, sollozo, dio media vuelta y salió en veloz carrera, tal como su padre lo hace, cuando le cuestionan sus negocios estatales. Yuri es un dolor de huevos a veces…

Horco maldito grité

Pizdiet!!!

“You didn´t promise any gold, did you?”


Manchester

Estábamos en el Puerto de Quays, andábamos una resaca que apenas caminábamos, teníamos unas semanas  libres, donde pasaría en la granja del padre de Mark el chef, ganar un par de libras esterlinas como matarife no está mal, me apunto con el dedo conoces ese estadio

Old Trafford dije

Indeed, Manchester cunts! Exclamo luego carcajeo y estalló la pelea en el bar. Eran putos Hooligans, el pedo que esa tarde el Manchester United había perdido, recuerdo que un cabrón me tenía atado por la nuca y estaba intentando arrancarme los dientes a puñetazos, y lo único que podía oír en el jukebox era aquel troll de música “Despacito”, mientras un tipo grandulón con una voz como si tuviera los huevos remordidos con alicates gritaba algo sobre «extrañas y malas vibraciones». Y mientras tanto, el hijodeputa que intentaba matarme me arrastra hasta la calle, y sigue con el pedo de darme puñetazos en la cara, y yo noto que se me hincha el ojo y que me fluye sangre de la nariz, e intento revolverme para darle sus puñetazos al muy hijoputa, lo que sea para quitármelo de encima, y alrededor tenemos un círculo de hijos de puta  gritando: «DALE, DALE». Y de repente: ¡BOOOOM! Cuando abrí los ojos me vi semiinconsciente sobre un montón de cristales rotos, con grandes trozos de piel arrancados de mis manos, rostro y piernas, mi jean y el trench coat hechos mierdas, la gente gritando y sangre por todas partes. No sé cómo, durante la pelea habíamos perdido el equilibrio y caímos de espaldas a través del vidrio de una inmensa vitrina. El dolor era increíble. Entonces vi una cabeza  rapada rodando a mi lado. Un último botazo… VAYA BIENVENIDA AL PUERTO DE QUAYS DE MANCHESTER.

Me pasé casi toda la noche en el hospital mientras me ponían puntos. El cristal me arrancó tanta piel que perdí medio tatuaje, y los médicos me dijeron que las cicatrices en la cabeza se me quedarían de por vida. No era problema, siempre y cuando no me quedase calvo  entonces el chef tuvo un ataque de risa  


(Unkle Crazy)


Cuando llevas algún tiempo (días) trabajando en un matadero, ves la carne de manera diferente. Recuerdo que después de pasar una faena dura, aburrido de los sándwiches de Tesco y Morrison, un día quise hacerme un entrecot   de ternero a  la parrilla. Unas vacas que divagaban en el prado contiguo se me acercaron para olerme, como si supieran que había algo raro. Empecé a sentirme muy culpable por el entrecot. “Estoy seguro de que no son parientes de ustedes”, les dije, pero no quisieron irse. Al final me jodieron mi picnic. No se siente uno a gusto comiendo un entrecot de  ternero en compañía de una dulce vaca. A lo lejos la vi era Samantha la hermana de Mark, que gozaba viéndome conversar con las vacas. Aun así, me encantaba el trabajo en Manchester. La gente con la que trabajaba estaba muy loca, miraban la vida como un experimento  y siempre con ganas de echarse unas carcajadas y como les gustaba la música soy de los que confían mucho en personas que les gusta la musica. Y en cuanto habías terminado tu turno podías irte a joder. Y así, si empezabas temprano podías salir a las 11 o las doce de la mañana. Recuerdo que nos pagaban los jueves y nos íbamos directos al pub. Tenía que esperar tres semanas, hasta que llegaran a recogerme la crew del Vessel(India Bonita). Gracias el chef Mark tenía trabajo en el matadero de su padre, si no hubiese estado aburridísimo esperando el vessel. Otra de las ventajas de mi trabajo es que enfrente tenía un Pub abierto toda la noche, el Midnight Oasis. Allí tocaban música Brit pop, metal  y soul,( todos los chicos que llegaban, tenían su mata de cabello al estilo Beatles y Stones )de modo que cuando salíamos del pub a la hora de cerrar podía seguir bailando y brincando hasta las cinco de la mañana, hasta el boom de dexedrina,  a veces pensaba que yo era una lata marcada con una calavera y dos tibias cruzadas ja,ja,ja. En Manchester la manera que están distribuidas  las calles son en forma irregular, eso te hace pensar en su población, en la frecuencia de sus pensamientos, sus patrones de conducta y sus cambios, sus gustos, sus instintos y sus vicios, mantenerse sobrio era difícil, y más  cuando estas en una de las cunas de la música, del ocultismo y del fútbol, siempre me detenía en el muelle  de Quays, todo era como un sueño, uff  de allí me iba directo al matadero y seguía de matarife de  cerdos…

(Unkle Crazy)

#Xibalbastar


Samantha era la hermanita del chef, a veces me ayudaba en el matadero, siendo la hija consentida del dueño, poco le importaba eso, eso sí, como típica británica farandulera me hacía preguntas que me hacían recordar mierdas de mi país, que no quería recordar, yo solo tenía una red social que poco usaba, pero ella no lo entendía  yo solo le sonreía y respondía 

Sabes tengo muy pocos amigos de colección, lo demás es pura selva. También era muy sensible con la diversidad racial, un día le saco un puñal a un “ginger” cabrón que me dijo Terrorismoboy ja,ja,ja

Comenzamos a salir a ella le gustaba mucho Blur y a mi The Stone Roses, ella nunca daba nada por hecho. Lo llevaba en la sangre: así se había criado. Alguna vez me contó que en su familia o nadaban en la abundancia o estaban a dos velas. Un día tenían un Rolls-Royce y huevos de diamantes  en cada habitación, y al siguiente tenían que esconder el coche y les confiscaban los huevos. En aquella casa vivían en un constante todo o nada. Ella me solía decir:

Todo “sí” o “no” es ganancia. No era cagueta.

Una noche en el pub situado frente a mi trabajo, Samantha y yo empezamos a follar como locos. No podíamos parar. Y no es que procurásemos vernos con discreción, precisamente. Todos a nuestro alrededor sabían exactamente lo que estaba pasando. Había noches en las que Sam salía por una puerta y Caroline entraba por la otra. Yo vivía perpetuamente agotado, con dos mujeres a las que atender. No sé cómo se las arreglan los franceses y mis paisanos latinos. Cuando estaba con Sam, por ejemplo, más de una vez la llamé «Samoline», lo que me costó más de un gran berrinche y un par de celulares. Me costó pero deje a Caroline, era un infierno andar con dos mujeres y con tanta puta red social, para descubrirte. Algunos decían que Sam era bruja, ella me introdujo a la Golden Dawn y Thelema y por supuesto me llevo a Escocia a la   Boleskine House de Aleister Crowley 


Sam me dijo que ocupaba un makeover yo carcajeé, luego llamó a un peluquero (un enano) para que me decolorase el cabello. Me lo rapó  y me hizo el mohawk teñido en rojo,  había que hacer ese tipo de extravagancias. El enano, era un tipo a todo dar, me morí de la risa cuando me dijo que había actuado para blanca nieves y lo sietes enanitos. Era también un cabrón curioso,  Drew Allen . Tenía una cabeza de tamaño normal, y cuando estaba sentado frente a vos en la barra del pub se te olvidaba que no le alcanzaban  los pies al suelo. Pero cuando se emborrachaba perdía el equilibrio, y de repente desaparecía, se oía un boom. La gente se ríe, pero ahora, cuando vas por la calles, no sabes quienes pertenecen a determinado grupo étnico por ejemplo los latinos y musulmanes casi  todos tienen la misma puta pinta (ese corte a lo cristiano Ronaldo o Messy)  Tenía un peinado y corte  punk, por lo menos parecía jodido ó especial. También tengo que decir que mi vestuario llegó a ser algo punk junto un abrigo largo color naranja. Pero Samantha me hacia sentir que era el sol del trópico sobre  Manchester…


Adonis,en aquel entonces vivía exiliado en Manchester, Inglaterra y parecía estar sacándole el máximo provecho alardeaba de haberse follado unas mil  chicas estando allí. Pero aquello no dejaba de ser una especie de prisión para él, porque añoraba mucho Honduras. Se acercó a nuestra mesa con una camiseta donde se leía “Roatan: un lugar maravilloso al que escaparse”. Pero lo único que hacía era preguntar: 

¿Qué tal se está en Honduras, eagle? ¿Aún existe esta tienda? ¿Líder, y aquella cantina del centro la cerraron? ¿Y aquella cerveza, o aquella otra? ¿Y se murió tal político? ¿El hijo de tal?

Trataba de verlo de otra forma, ser positivo, pero aquello me daba hueva. Nadie en su sano juicio quería darle atención, y lo que hacía entonces era invitar a turistas latinos a su casa, generalmente (Couch surfers) cobrándoles quince libras por persona, ja,ja,ja lo sé no es el espíritu del Cs a veces dejaba que le invitasen a cervezas y algo de ganya(era un jipi mariguano) y les contaba la historia aburrida de su exilio político. Que muchos decían que no era cierto. Después se echaba a llorar y  afirmaba: 

-Quiero volver, este clima me vuelve loco, ayúdame. Y boom  Sos basura, sos cruel, ¡Maldito hijo de puta! ¡INSENSIBLE! ¿De qué bando estas?, ayúdame por favor…todo era un torbellino de frases incoherentes.

La gente cree que al final consiguió salirse con la suya, pero yo no creo que fuese así. El pobre era muy infeliz. No me sorprendió nada que finalmente volviese a Honduras, aunque  supusiese que sería asesinado  ó  iría directo a prisión. La patria es la patria…

como en voz en off

Cada batalla sufrida acá, es ganancia en el más allá


Al principio no quería ir, volver a una prisión fuck!,  que dolor de huevos, aunque no había entrado en una cárcel de verdad desde que salí de Támara. Los barrotes de acero, las balconadas, incluso los guardias parecían idénticos sino fuese por sus ojos y color de piel, pero lo que de verdad me trajo todos los recuerdos fue el olor: como un olor a caca y orín pero multiplicado por 100. Era tan fuerte que llegabas a lagrimear. No soy capaz de imaginar cómo puede haber alguien dispuesto a trabajar en uno de esos sitios. Me imagino que casi todos son veteranos del ejército y que están acostumbrados. Nos habían invitado al concierto navideño porque en la prisión tenían una banda, The Jailboys, formada por el tío de Sam, los guardias y presos, era una causa benéfica, el tío de Sam era un tipo alegre y simpático que me ofreció una taza.

 Le pregunté: 

-¿Cuánto tiempo te queda aquí dentro? 

-No, no voy a salir nunca de aquí. Seguimos charlando un rato mientras me bebía el té, pero al final la curiosidad me pudo y le dije: 

-¿Qué hiciste para ser condenado a tanto tiempo? 

-Asesiné a cuatro cabrones, los envenené. Respondió sin inmutarse

-¿Eres hijos de algún dictador, narco ó político corrupto?

 -Ja,ja,ja no respondí y prosiguió con ojos desorbitados

- ¿cómo son las prisiones en tu país?

-Sobrepobladas afirmé

-Esta, es como caminar en el park, mate! sentenció luego sonrió.

El concierto en sí fue surrealista. El olor a ganya en la sala donde tocaban estuvo a punto de tumbarme. Olía como en una boda jamaicana. Al final todos cantamos 

Live forever de los Oasis, sabía que era mi última noche en Mánchester, al día siguiente iría al puerto, mi vessel (India bonita) Tribulación británica, búlgara y escocesa, ya estaba allí, Sam entendía y sabía que pronto regresaría…

(Unkle Crazy)

#Xibalbastar









La india bonita (Vessel)

Apreté la bufanda de claro  azul (del Manchester C.) contra mi pecho, era un suvenir de ella, la olí, observe a los lejos a Samantha, pensé en que ella había tenido una educación bien cultivada, decía:  “la arquitectura era música congelada” también podía reconocer belleza en lo sencillo, pero siempre odie el drama de las despedidas, el protocolo social del adiós, sentí un inesperado escalofrío, sonreí mientras me mantenía estático como estatua de barro en la proa  del vessel   con la vista fija en Sam, acto seguido mire al Adonis ondeando una banderita de Hondura, luego mire hacia las aguas contaminas que se alejaban de nosotros tan solo por un par de días. Era época navideña, Mánchester me había tratado meraV, la temperatura era elevada y sofocante, con intenso frio durante algunos momentos del día, el aguacero sufrido en las primeras horas de la mañana solo dieron ganas de té, galletas y sexo. Ese efecto a veces del viento da aquella sensación de dulce incomodidad en el cuerpo. Íbamos rumbo Ámsterdam allí tenía  un par de primos “Los magayos”. Tras varias horas de discusiones con toda la tripulación sobre el clima y el definitivo desagüe de nuestro malestar, el sol nos envió un par de rayos, para nuestro engranaje mental, eso nos hizo cambiar el semblantes, que se dejaba notar a bordo de forma agradable, tan solo me encontraba en la situación soñada  y beneficiosa, era un vessel hermoso y esplendoroso, con dominio absoluto sobre los océanos, Para bien o para mal de mi alma, no siempre lo que observo se enrosca a mis sentimientos internos. Y ese era mi caso, para bendición o maldición. Pocos minutos después el chef Mark me dio una Guinness, nos tomamos una selfie, este se la envió a Sam. Mark bailó como si fuese un niño alegre y cantamos

The memories will stay

The brain will start to fade

Bored on 

With God on Benzocaine

Oh Benzocaine…

El amor es un perro del infierno…





Ámsterdam

Bienvenidos al puerto Haven van Amsterdam dijo el capitán. Al salir del vessel eché un vistazo de la ciudad. El uber esperaba por mí. Tenía tan solo un par de horas libres. Ámsterdam me parecía una desvencijada neo-hippie milf vestida de verde en aquel joven y dulce invierno, llena de artesanías con murmullos de espíritus bobos que fumaban ganya sin parar, falsa, frívola, adormitada, hermosa y caprichosa claro pensaba así, era  obvio que andaba  ebrio y tristón. Había quedado en verme con los primos magayos en el café mariguano Abraxas. Instinto sexual pensé y realmente me sentía embotado. 

El uber se estacionó cancelé y avancé.

Abrí  la puerta allí estaban los primos magayos, se levantaron y alegremente nos dimos un abrazo.

¡Magayo de raza! gritaron  y carcajearon

Con amor desde Támara dije y volvimos a carcajear. En ese café no había ambrosia milénica que pusiera nervioso al espectro de los individuos. Lo que perturbaba en ese club mariguano era algo eterno talvez, era la ganya, que le daba la atmosfera de intensa inmortalidad.

 La italiana rubia  mordía el brownie y pedía que le encendieran un cigarrillo. El magayo Joseph no le hacía caso. El magayo Edy  se sacudía en vano quería agarrar el ritmo de la música reggae, yo sentado bajo todo ese humo, observaba como  la luz cruzaba el techo y los tubos de las chimeneas, tenía ganas de  traspasar los empañados ventanales franceses, que me recordaban a mi padre, pero también pensé en atravesar esas tragaluces e irme a Mánchester. Joseph seguía armando el porro, mientras que el otro, observaba el vigoroso cuerpo de la italiana. A través de la ventana, observaba la concurrida calle y vi surgir en medio de una languidez empañada,  una vieja Cameron Diaz, todavía bella, ávida, aunque también perezosa, de ardientes caricias pero todo se esfumo, un grupo de personas la abordaron luego miré que la chica italiana se levantó, (tal vez fue el cambio de música de reggae a salsa) se enderezó y flexionó el brazo y los músculos de los hombros y, como si hubiera esperado aquel instante,  gritó

Ahora estoy montada en un cohete que surca la luna, ¿eh?

Vámonos a la calle roja…Tengo que seguir trabajando






Y una sensación de recelo


-Fuck them all! —Grité. 

Que hermoso, increíble clima… El agua está tibia. ¿Por qué no te tiras, mira la luna cabrón? -y me sumergí. Y  vi como una burbuja de peces se desvaneció y me imagine los  rayos de la luna acariciándome  al cerrar mis ojos. Nadé hasta el Vessel

- Vamos Chef -insistí-.

Entra en el agua mate!. Entonces Mark se quitó su ropa, sentado en el fondo de la proa  y se lanzó con agilidad y perfección al agua. 

-¿No es maravilloso? -le grité. Mira aquí. 

-Espero ver sirenas dijo el búlgaro y se sumergió y apareció a lo lejos

-Es mejor que no nos alejemos mucho del vessel -dijo nerviosamente-, no está anclado. Él nadó hasta donde le brillaba el collar al búlgaro. 

-20 pounds a que te gano -desafió- 

-¿Seguro? tres, dos y uno, escuché. Me contenté con flotar de espaldas y pensar en Sam, mientras él seguía nadando junto al búlgaro.

¡Ya! Las 20 pounds. Gritó el chef  

Me di la vuelta y me sumergí y miré que con un solo movimiento se subió dentro del Vessel  y allí se paró, alzo los brazos como para que la luz de la luna lo fundiera en plata. Yo  Respiré profundamente mientras cerraba los ojos a la luna, quería sentir su luz y  energía, esa energía que tanto Sam me mencionaba. De repente todo comenzó a esfumarse en la niebla, El vessel India Bonita, se volvió como una inmensa sombra de metal, el viento comenzó a soplar tan fuerte, que arrancó  la bandera, el chef me gritó, no entendí nada y entonces recordé que “La India Bonita” no estaba anclada y me preocupe.


-Kaputt! Kaputt! gritó el bulgaro.

Pantalan ng Maynila 


-¿Embarcados en Manila?

-En fin. Recuerdo cuando el presidente psicópata de las Islas Filipinas, nos invitó a una reunión, sobre  sus leyes marítimas, y cada párrafo que leía lo interrumpía diciendo:

Voy a  fusilar a todo político corrupto, ya lo hice y lo seguiré haciendo. Me levanté y aplaudí obvio andaba pedo.  Allí  conocimos a Mani Pacquiao, es enano, pero un caballero, después  nos emborrachamos y divagamos por Manila como maniáticos, cada filipino que veíamos o saludábamos se nos acercaba, nos mostraba el display del celular y nos decía:  

My sister is waiting for you! 

Puto barrio rojo filipino (Ángeles City ) teens de vida airada y híbridas, la mayoría de padre australianos,  nunca las reconocieron, abandonadas, raras y hermosas, bueno  y lo único que se me ocurría comer era Chicken and rice! Tal como me lo enseñaron mis amigos filipinos en el vessel “Rio Grande”. El mandatario filipino  tuvo conocimiento de nuestra partida hacia Dublín, y teniendo en cuenta que el Vessel seguía anclado, entró en contacto con el capitán ucraniano. Como colaboraba en llevarle un par de estibas(contenedores), a otro Vessel(Filipino), que estaba en reparación, el capitán  accedió a sus deseos, exigiendo un  cobro razonable. De esa forma, embarcamos sus estibas (contenedores) y nos fuimos con destino a Bremen luego a  Dublín. También llevábamos mercaderías de la costa China, tales como sedas finas, lujosas porcelanas, mercancía pervertida como: muñecas inflables, dildos, bolas chinas  y otros accesorios de alto valor....... continuara...

darkbarahona@gmail.com






viernes, 16 de octubre de 2020

Odio mi chamba.. (Dar k. Barahona)

 




Odio mi chamba.. (Dar k. Barahona)

Había llovido, era imposible correr, pero él lo hacía. Tropezó, resbaló en un charco y por fin llegó a la estación de autobuses. Decidió cruzar e irse todo derecho, le pareció interminable, y la calle llena de baches, diabólicamente semi empinada. Arriba, en la claridad del tétrico firmamento, aparecieron un hombre y una mujer embarazada, abrazados, y tras ellos una anciana que vendían flores amarillas, té de zacate limón y rosquillas y un paraguas azul. Cristino se hizo a un lado, y corrió hasta el puesto de venta de agua de coco, deslumbrado por el sol que volvía a aparecer, vio el arco iris imponerse, nervioso como una mariposa en el cristal de una ventana. Su mirada recorrió el "rapidito" que acababa de partir hacia el otro extremo de la ciudad. Había llegado tarde. Jadeante, Cristino entro al Pios Bar, se dejó caer sobre el banco rojizo. La vergüenza le quemaba el rostro cuando pensaba en Maria, que le había esperado hasta el último momento. ¿Cómo había podido hacer algo tan estúpido? ¡Pero si alguien supiese, que dispararle al tipo le había costado una hora de más, cuánto lo había intentado, cuántas cosas había aplazado por que "el finado" apareció tarde, cuánto había corrido para poder llegar a tiempo!
Pero había llegado tarde. Maria seguro se fue empurrada, pero la solución llego a tiempo, el afeminado bartender le llevo su kawama.

Una vez tomada la segunda kawama debía ir al teatro "Memorias". Por la mañana le había jurado a Maria que llegaría sin falta antes de que empezara la representación; su moto la había dejado camuflada en el garage de Jorgito, el "rapidito" salía a las dieciocho treinta, el estreno empezaba una hora más tarde y, no había más que hablar, llegaría a tiempo. Era la primera vez que Maria representaba un papel(Hombre) muy poco claro, e incluso escabroso, en una obra moderna titulada "El apacheboy". Estaba nervioso desde por la mañana como un cachorrito saliendo de un balde de agua. Pero ahora, a pesar del afecto lleno de admiración que Cristino sentía por ella en los últimos meses, la sola idea de participar en la Premier del estreno, las felicitaciones, las selfies, las sonrisas de complicidad, le parecían un sacrilegio. Intentaba tranquilizarse diciéndose que no era tan grave el haber llegado tarde. Son cosas que pasan. Pero la cuestión no era su retraso. A veces uno arrastra una cuestión (mala vibra), lo carga… y de pronto llega al límite. Todo se pone boom, uno se siente tan destrozado que deja de parecer un ser humano... pero con Maria se sentía invencible.

Cristino miró a su alrededor pensando qué debía hacer. El cálido atardecer, ya partía y susurraba entre los últimos tragos de cerveza. En el restaurante chino  Royal Palace enfrente del Pios bar, uno de los Moribundos(Banda Punk) cantaba acompañado con una guitarra «¡Mierda!,¡Mierda!¡Mierda! llévame contigo…»


lunes, 16 de marzo de 2020

YEARWOOD!







YEARWOOD

Some people say
Can I join your gang?
Je,je,je
The rest is up to your birds!

DB.

Ahí fue donde me di cuenta de que había llegado lejos. Observé a mi chica, sonreía inmaculadamente; todo su ser daba un hermoso contraste junto al desvencijado color terracota de la pared. Observé los retratos colgados sobre esas paredes en tonos sepia, blanco y negro y a tipos extraños que nunca había visto en mi vida. No sé por qué pensé que ellos habían sido toreros y poetas. Liet me besó y me dijo que quería bailar. Enseguida vi los ojos cansados y chispeantes del calvo bartender dueño del pub; esos ojos nos curioseaban de una manera sorprendida; obvio, yo era el mediático. Después miré a los teutones bromeando como lo suelen hacer ellos; era como una postal de Ich liebe dich Deutschland. A mi mente vinieron imágenes de los cargueros del Atlixco y Río Grande. Recordé a Eugen también, al enano ucraniano de Vassily cuando limpiábamos sus proas y sus popas; cuando nos emborrachábamos, y nuestras tonterías en la calle roja de Ámsterdam. También recordé nuestras peleas en el Port of Emden y nuestras locuras en las costas de Socotra y Darsah, localizadas frente al cuerno africano; islas sacadas de otro planeta. Los nativos nos miraban como locos, pero al ver sus árboles de sangre de dragón en Socotra, más sus murciélagos, quedas satisfecho. Y sí, estábamos locos por ir a meternos allí. Ah, pero cuando el Vassily se emborrachaba, me decía que estaba en Brasil, y en su delirio pedía caipiriña. Bremerhaven, me dije. Sonreí y pensé en los toros de las Fiestas de San Fermín; cómo corrimos, adrenalina pura… fue divertida esa aventura. Alcé mi vaso y vi mi vida con una visión periférica y dije pröst.

Viajamos en tren desde Bremen hasta Madrid; los vagones siempre me hacen pensar en las diferentes personalidades del ser humano. Meinke, el capitán del Seaman’s Eins Mission, siempre me sugiere lo mejor: los buenos shortcuts. Y en los domingos del marinero (seaman sonntag) siempre me guarda mis postres favoritos: bienenstich y strudel. MeraV Herr Meinke. Pero enseguida, el silbido melancólico del regordete bartender me despertó de mi trance y dijo:

    ¡Hostia!, ¿de dónde sois?

Lo observé y vi su bigote tipo Dalí; su calvicie, su nariz chata y sus ojos chispeantes y acapotados. Observé también su cuerpo: era gordito de tal forma que me recordaba a Pilón, el del cartoon de Popeye el marino. Se limpió las manos con el negro delantal; caminó y agarró un trapo y lo puso sobre su hombro; luego tomó una botella y sirvió una copa de vino; avanzó y me la dio.

    Honduras —respondí.
    ¿Eh? ¿Dónde queda eso? ¿Colombia? ¿Cuba? ¿eh? Hostia, hablas varios idiomas, ¿cuántos?
    Cuatro —respondí, dibujando mi sonrisa de killer. El bartender siguió con una cascada de preguntas que él mismo se dedicó a responder.
    ¿Qué hace alguien como tú con estos teutones…? Coño, si son unos gilipollas… ¿por qué tienes una chica así…? Tío, que es muy guapa… ¿Eres… hijo de algún dictador, coño? Hostia, sólo ellos pueden ser así.

Toda mi atención y mis pensamientos se centraron en mis conocidos: hijos de políticos pobres cargarán esos grilletes en el inconsciente, me dije; sonreí y recordé la Teguz, la que me encanta. En ella están mis pocos amigos de colección. Cerré los ojos y en mi mente estaba la montaña de Celaque. Seguidamente imaginé mis playas favoritas: Tela y Omoa, pensé, y divagué en una retrospectiva del tattoo de la bandera de mi país en mi antebrazo. Me acaricié el mentón, lo vi fijamente y en el momento que intenté responderle, Tristán, uno de los teutones, se levantó y dijo en tono de broma, «hostia, tío, él es único». Hizo una pausa para tomar un sorbo de cerveza y continuó diciendo, «no estreses al Darkid, es como un puente en Alemania… nosotros le decimos unser schamane*… y no es hijo de ningún dictador», gaugaugau… Enseguida me dio un cómico beso y me tiró unas gotas de cerveza y Otto gritó unser schamane Darkid… Carcajeó acariciando su bigote hirsuto, me miró y volvió a gritar «hostia, latin lover, coño que recuerdo, Honduras, coño, España 82…» Hizo una pausa, tomó un sorbo de vino y continuó: «vosotros teníais un negro llamado Gilberto Yearwood», se acarició el bigote y dijo «ven, ven». Me levanté y lo seguí junto con Liet.

Pasamos a una habitación que me recordó la de un gran artista o coleccionista. Había retratos, pinturas, esculturas, libros, juguetes antiguos y animales disecados. Los más destacados eran los felinos. Seguí al señor y a lo lejos vi un inmenso balcón. El bartender se detuvo: puso sus espejuelos, se acercó a la última pared —que está antes de entrar al retrete— y la señaló. Allí estaba la foto de Yearwood junto al chero Mágico González. Liet me abrazó por atrás y me dijo «sí que eres raro». Como un pirata, dije, y observé detenidamente el retrato de Yearwood. Vi la luz del exterior junto a mi reflejo sobre el cristal. Volteé a ver las losetas, juntas formaban una cruz celta, entre mis piernas un gato negro desfilaba elegantemente. Iba ronroneando y con la cola erguida. Seguidamente miré hacia los rayos del sol, pensé pronto será el solsticio de junio. Ni modo, sigo en ruta, pensé. Sonreí, el bartender silbó, esta vez un ritmo alegre, algo como música caribeña y no sé por qué imaginé mi retrato colgado en el Café Paradiso de mi ciudad.

*Nuestro shamán.